Visite el sitio especial de Diálogos por México MADRID, España, feb. 9, 2005.- La Ashura, la festividad religiosa más importante del Islam, fue celebrada este jueves por miles de chiítas en todo el mundo y en Irak, Líbano, Afganistán y Pakistán se registraron momentos de tensión e inclusive de violencia.
Este ritual musulmán, en recuerdo del martirio del imán Hussein, nieto del profeta Mahoma, y que causó el cisma entre las confesiones chiíta y sunita, coincidió este año con la indignación en el mundo islámico por la publicación en Europa de las caricaturas de Mahoma.
Las celebraciones, que contemplan expresiones de duelo por la muerte de Husein en la batalla de Kerbala a manos del kalifa Yazid I, iniciaron esta mañana en Irak en medio de amplias medidas de seguridad para garantizar la seguridad de los fieles.
El barrio bagdadí de Al Kademiya y la ciudad de Kerbala, al sur de la capital iraquí, fueron los escenarios centrales de las procesiones de miles de chiítas, muchos de los cuales vestidos de negro se flagelaron con espinas y cadenas en señal de duelo.
Unos ocho mil efectivos iraquíes fueron desplegados en ambas localidades, que albergan los santuarios en honor al imán Husein, para evitar estampidas y ataques insurgentes, de acuerdo con reportes de prensa conocidos en esta capital.
Esta celebración estuvo prohibida durante el régimen de Saddam Hussein, perteneciente a la comunidad sunita, y se reanudó tras la caída del ex presidente iraquí en abril de 2003, pero la festividad de 2004 fue marcada por atentados que dejaron decenas de muertos.
La experiencia de hace dos años llevó a las autoridades iraquíes a diseñar un plan de seguridad ante las amenazas que representan el grupo extremista del jordano Abu Musab al-Zarqawi, y otros radicales sunnitas.
La circulación en carreteras fue cerrada desde esta madrugada y se establecieron puestos de control en Kerbala, donde hasta ahora no se habían registrado hechos violentos de gravedad, salvo pequeños incidentes entre chiítas y sunitas.
El embajador de Estados Unidos en Irak, Zalmay Khalilzad, llamó este jueves a los iraquíes a la unidad a pesar de su religión, en esta nueva etapa política después de décadas de opresión, de acuerdo con los reportes.
En Líbano, por otra parte, los files chiítas ligaron la festividad con sus protestas en la capital libanesa contra las caricaturas de Mahoma, difundidas por la prensa europea, y durante su marcha gritaron consignas en favor del profeta.
AFGANISTÁN Y PAKISTÁN REGISTRARON ACTOS DE VIOLENCIA
Los rituales de duelo se repitieron en Afganistán y Pakistán, países donde la celebración fue ensombrecida por actos de violencia, como el enfrentamiento entre chiítas y sunitas en la ciudad afgana de Herat, que se saldó con al menos cinco muertos y 40 heridos.
El incidente tuvo lugar esta tarde frente a una mezquita chiíta ubicada en esa ciudad del oeste afgano, donde miles de efectivos fueron desplegados para contener los disturbios, que iniciaron cuando unos 300 sunitas lanzaron piedras contra el recinto religioso.
Los fieles chiítas respondieron a la agresión atacando con granadas a un campamento sunita de desplazados y la violencia se extendió a otras zonas de la ciudad, donde se quemaron varios vehículos, indicó la policía que atribuyó el hecho a extremistas.
En Pakistán, al menos 22 personas murieron en una ataque, al parecer suicida, durante una procesión chiíta de la Ashura, en la ciudad de Hangu, al sureste de la capital Islamabad, lo que desencadenó disturbios, reportó el Ministerio del Interior.
Los chiítas, que salían de una mezquita, respondieron al atentado incendiando comercios y vehículos y enfrentándose con sunnitas, mientras los clérigos de ambas corrientes islámicas llamaron a la calma, de acuerdo con los reportes.
Cada año, la Ashura desencadena enfrentamientos entre chiítas y sunitas, ya que la muerte del imán Husein estableció lo que se conoce como el cisma entre estas dos principales corrientes del Islam.