Visite el sitio especial de Diálogos por México BUENOS AIRES, Argentina, feb. 10, 2006.- El presidente argentino, Néstor Kirchner, aseguró este viernes que comparte la preocupación de los ganaderos por la detección de "un pequeño foco" de fiebre aftosa y dijo que confía en que el país "superará rápidamente" esta situación.
"Vamos a trabajar con absoluta responsabilidad y seriedad. Lo que no debemos hacer es ocultar las cosas, como se hizo en el pasado", señaló durante un acto celebrado en la Casa de Gobierno.
Las autoridades han declarado en "emergencia sanitaria" a todo el territorio argentino y ordenaron el sacrificio del ganado bovino en la zona de la provincia de Corrientes, en el nordeste del país, donde el pasado miércoles se detectó un foco de fiebre aftosa.
"Esto nos preocupa y nos duele mucho. No nos alegra de ninguna manera", aclaró Kirchner, quien en las últimas semanas ha protagonizado una dura polémica con los ganaderos por el alza del precio de la carne vacuna en el mercado nacional.
"Queremos que bajen los precios de la carne pero no queremos que sea por la aftosa. Podemos tener diferencias, pero eso no significa que no seamos solidarios", remarcó.
A raíz del foco de fiebre aftosa detectado en una hacienda próxima a la frontera con Paraguay, este país y Uruguay han impuesto fuertes controles sanitarios en sus límites con Argentina.
Por su parte, los gobiernos de Chile, Brasil, Israel, Sudáfrica, Guatemala y Perú impusieron restricciones parciales o totales a la importación de carne bovina argentina.
Este país suramericano es el tercer exportador mundial de carne vacuna y en 2005 registró ingresos por mil 390 millones de dólares por sus exportaciones de este producto.