Visite el sitio especial de Diálogos por México ISLAMABAD, Pakistán, mar. 4, 2006.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, acaba su mandato dentro de tres años y aún se desconoce qué hará entonces, pero a juzgar por lo demostrado este sábado en Islamabad, parece claro que su futuro no está en el mundo del cricket.
En medio de todas las reuniones formales que han compuesto su jornada de visita a Pakistán, Bush dedicó media hora a asistir a una demostración infantil de este deporte, la pasión nacional en ese país.
En los campos de entrenamiento del complejo de la embajada estadounidense, un Bush descorbatado y en mangas de camisa miró durante unos minutos cómo una veintena de niños y niños practicaban bajo la mirada atenta de dos entrenadores.
Uno de los niños, entre los nueve y los 14 años, le llamó para que bajase al campo. "En un minuto, prefiero mirar un poco", declaró el Presidente, antes de tomar una pala con la que empezó a practicar los bateos característicos de este deporte legado del Imperio británico, más similares a un "swing" de golf que a los del béisbol.
Finalmente, bajó al campo. Acertó el primer bateo, pero lo dirigió con poco tino: "no está mal para un primer intento", le animó uno de los entrenadores. El segundo le dio en el cuerpo y el tercero, directamente, lo falló.
Pero, animado, pidió que la siguiente bola se "la pusieran más difícil" y entró en racha. No volvió a fallar.
Si el presidente no impresionó mucho como bateador, tampoco lo hizo como lanzador. Las complicadas reglas del juego exigen que arroje la bola con el codo rígido y le costó encontrar la postura.
Preguntado al final de la práctica si prefería el cricket al béisbol, Bush no hizo sino constatar lo evidente: "me falta la destreza".