Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 8, 2006.- El ejército estadounidense ha decidido colocar pequeños grupos de soldados del Comando de Operaciones Especiales en un número cada vez mayor de embajadas, desde donde recopilan información sobre presuntos terroristas.
Según publica hoy el diario "The New York Times", la campaña forma parte del plan del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, para reforzar las labores de espionaje del ejército en la lucha anti-terrorista.
La iniciativa, según relata el "Times" se ha tropezado con la oposición de las agencias tradicionales de espionaje, como la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que creen que el ejército se entromete en sus asuntos.
Funcionarios del Pentágono indican que pequeños grupos de elite están destinados en una docena de embajadas en África, el sureste asiático y Latinoamérica, regiones en las que se cree que los terroristas operan, planean atentados, recaudan dinero o buscan un refugio seguro.
Su misión es recolectar información que sirva de ayuda en la planificación de misiones contra los terroristas y ayudar a los militares locales a realizar operaciones contra el terrorismo.
El Comando de Operaciones Especiales se creó en el año 2004 y su cometido es liderar las operaciones militares contra el terrorismo.