Visite el sitio especial de Diálogos por México MOSCÚ, Rusia, mar. 13, 2006.- El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, manifestó este lunes la desconfianza de Moscú en los resultados oficiales de la autopsia del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic y anunció que Rusia enviará a un grupo de forenses a La Haya.
"Si a nosotros no nos creyeron, también tenemos derecho a no creer y desconfiar de aquellos que realizan ahora allí la autopsia", declaró Lavrov, según la agencia Interfax.
El jefe de la diplomacia rusa dijo que Moscú ha pedido al Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia que médicos rusos "participen en la autopsia o, al menos, conozcan sus resultados".
"Un grupo de médicos se prepara para viajar con urgencia a Holanda", adelantó.
Lavrov recordó que el ex presidente yugoslavo había pedido ser trasladado a Moscú para someterse a tratamiento médico, pero el TPIY le denegó la petición por temor a que no regresara a La Haya, a pesar de las garantías ofrecidas por el Kremlin.
"De hecho, desconfiaron de Rusia, lo que nos alarma y nos preocupa, ya que poco después Milosevic murió", dijo.
Milosevic, que padecía hipertensión crónica, pidió al TPIY la libertad provisional para ser atendido en el Instituto de cirugía cardiovascular "Bákulev" de Moscú.
Los especialistas rusos lo habían examinado en el pasado y constataron un empeoramiento de su salud, pero la Corte replicó que ni la defensa ni los médicos del acusado demostraron que el tratamiento no pudiera ser realizado en Holanda.
Según la prensa rusa, las dudas de los jueces del TPIY se deben a que Milosevic cuenta con numerosos partidarios entre la clase política de Rusia, que se opuso a los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia.
En Rusia viven el hermano de "Slobo", Borislav y, al parecer, su esposa Mira, que huyeron del país tras la caída de su régimen, y también hay datos de que pueden ocultarse algunos de los criminales de guerra serbios buscados por el TPIY.
El TPIY había denegado en febrero pasado una autorización a Milosevic para trasladarse a Moscú para recibir tratamiento, alegando que podía recibir los mismos cuidados en Holanda y que existía el riesgo de que no regresara.
Según los medios serbios, Milosevic podría ser enterrado en Moscú, donde viven su hermano Borislav y presumiblemente también su viuda y su hijo Marko, que huyó al extranjero horas después de que su padre fuera derrocado en 2000.
La viuda de Milosevic, Mirjana Markovic, abandonó el país en febrero de 2003, ante el inicio de un juicio contra ella por presuntas malversaciones de fondos estatales, y no puede volver a su país porque pesa sobre ella una orden de busca y captura.
EL CUERPO DE MILOSEVIC, A DISPOSICIÓN DE LOS FAMILIARES
Por otra parte, el portavoz del TPIY, Christian Chartier, señaló que el cuerpo de Slobodan Milosevic fue puesto hoy a disposición de sus familiares, mientras que el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) está en contacto con ellos para saber lo que quieren hacer.
Chartier afirmó que el cadáver continúa en el centro forense nacional holandés donde se le practicó la autopsia el domingo, aunque el fiscal holandés encargado del caso ha firmado la orden para que sea entregado.
El único representante de la familia Milosevic en La Haya es su abogado, Zdenko Tomanovic, y el ministerio de Asuntos Exteriores holandés declaró hoy que no ha recibido ninguna petición de visado de los familiares del ex dirigente yugoslavo para trasladarse a Holanda.
Fuentes de la embajada serbia en Holanda dijeron que tampoco han recibido ninguna petición para gestionar el traslado del cuerpo.
Los resultados preliminares de la autopsia efectuada el domingo a Milosevic por forenses holandeses en presencia de dos patólogos serbios indicaron que había fallecido de un infarto de miocardio.
El ex presidente yugoslavo, que tenía un historial clínico de hipertensión crónica y de problemas cardíacos, fue encontrado muerto el sábado en su celda del TPIY, donde era juzgado desde febrero de 2002 por genocidio, crímenes contra la humanidad y de guerra en Croacia, Bosnia y Kosovo.
EL TPIY aún está pendiente de recibir un informe completo de la autopsia, mientras prosiguen en el instituto forense holandés las pruebas toxicológicas que deben despejar las dudas suscitadas después de que la familia acusara al tribunal de envenenar a Milosevic.
Tomanovic mostró el domingo a la prensa una carta manuscrita de cuatro folios enviada por Milosevic un día antes de su muerte a la embajada rusa en Holanda, en la que pedía ayuda porque se le estaba envenenado para "silenciarle".
Según Tomanovic, Milosevic había recibido el 7 de marzo los resultados de un análisis realizado en un laboratorio holandés que indicaban la presencia en su sangre de un potente medicamento utilizado para curar la lepra y la tuberculosis que neutraliza la medicación para controlar la hipertensión que tomaba.