Visite el sitio especial de Diálogos por México PARÍS, Francia, mar. 16, 2006.- La manifestación convocada este jueves por organizaciones estudiantiles y sindicatos en París para protestar contra el nuevo contrato laboral para jóvenes, implementado por el Gobierno conservador terminó con enfrentamientos entre un grupo de jóvenes y la policía.
Los incidentes tuvieron lugar en el lugar en el que estaba previsto que terminara la manifestación, que reunió en la capital a unas 30 mil personas, según los datos de la Prefectura (delegación del Gobierno), una cifra que los organizadores elevan a las 120 mil.
Agentes antidisturbios habían bloqueado una calle al final del recorrido cuando un grupo de jóvenes que según las autoridades no había participado en la marcha comenzó a tirarles piedras y otros objetos.
Los agentes respondieron lanzando gases lacrimógenos aunque no cargaron contra los manifestantes. Hasta ese momento, la manifestación se había desarrollado de forma pacífica y en un ambiente festivo.
El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, aseguró que entre los manifestantes habían sido identificadas unas 500 personas peligrosas.
En otras ciudades del país también se produjeron incidentes al término de las manifestaciones.
La de hoy fue la segunda jornada de marchas convocada por las organizaciones juveniles para protestar contra el Contrato de Primer Empleo (CPE), previsto por el Gobierno, que permite al empresario despedir a un joven en los dos primeros años de duración.
La manifestación contó con el apoyo de los sindicatos obreros, aunque la mayoría de los participantes fueron jóvenes estudiantes, tanto universitarios como de institutos y colegios.
La marcha partió de la plaza de Italia, sureste de la capital francesa, poco después de las 14:30 horas locales (13:30 GMT), bajo la atenta vigilancia de más de tres mil agentes de distintos cuerpos de fuerzas del desplegados en intento por evitar actos de violencia.
Los manifestantes organizaron un propios sistema de seguridad para tratar de evitar enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los estudiantes, como los ocurridos hace dos días que se saldaron con nueve policías heridos y nueve jóvenes detenidos.
Los estudiantes, procedentes en su mayoría de liceos de enseñanza secundaria y de universidades parisinas portaban pancartas en las que se leían mensajes como "Retiro del CPE" o "No a la precariedad" y gritan "Resistencia".
A diferencia de las precedentes marchas, el grupo estaba constituido principalmente por estudiantes de secundaria que este jueves se declararon en huelga en más de 80 institutos de París, informaron medios locales.
"Hemos venido porque el contrato nos afecta directamente ya que está diseñado para los menores de 26 años. No estamos de acuerdo. Es injusto", declaró Axel, una joven del Liceo Voltaire del undécimo distrito de París.
"Queremos demostrar que no somos un pequeño grupo, que representamos a la mayoría de estudiantes", dijo a su vez Patrick, estudiante de Ciencias Políticas en la capital.
PRUEBA PARA EL GOBIERNO
Esta jornada está considerada como un "test" para el futuro del movimiento estudiantil, que espera sumar miles de manifestantes y que ya ha convocado a una macromanifestación para el sábado próximo.
El gobierno francés ha expresado su voluntad de dialogar con los sindicatos y este viernes se reunirá con los rectores de las 84 universidades francesas para estudiar la situación, pero rechaza dar marcha atrás al Contrato Profesional de Empleo (CPE).
El CPE, aprobado la semana pasada por el Parlamento, está destinado a los menores de 26 años y los jóvenes lo califican de perjudicial para su futuro laboral, ya que abre la posibilidad de que el empresario los despida sin justificación a los dos años.
El gobierno creó el contrato para combatir la fuerte tasa de desempleo que afecta en Francia a la población juvenil, pero los estudiantes creen que hará más "precaria" su situación profesional. La oposición de izquierdas, los sindicatos e incluso un arzobispo han pedido al gobierno que retire el CPE.
El movimiento contra este contrato persiste, aunque numerosos estudiantes quieren regresar a las clases y esa situación ha provocado en los últimos días enfrentamientos con los huelguistas.
Fuentes del Ministerio francés de Educación informaron esta mañana que un total de 21 universidades permanecían cerradas en todo el país y 37 sufrían perturbaciones en su funcionamiento debido a la revuelta estudiantil contra la reforma laboral.
Agregaron que en total, 58 de las 84 universidades con las que cuenta Francia no funcionaban con normalidad, mientras el sindicato de estudiantes UNEF (Unión Nacional de Estudiantes de Francia) estimó que son 64 las que se encuentran en huelga.
Previo a la marcha, varios miles de estudiantes se manifestaron en el puerto de Marsella (sur), en la ciudad de Rennes (oeste) y en Grenoble (este), sin registrarse incidentes de consideración.
Según fuentes policiales, unos siete mil jóvenes y sindicalistas protagonizaron la manifestación en Marsella y en Rennes eran cuatro mil 500, de los cuales un grupo ocupó con violencia la plaza del Ayuntamiento y fue dispersado con gases lacrimógenos.