Visite el sitio especial de Diálogos por México BRASILIA, Brasil, abr. 11, 2006.- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, visitó este martes a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien relanzó lo que denominaron "renovada alianza estratégica" para el desarrollo y la integración latinoamericana.
"Hemos transformado principios en iniciativas específicas" y "relanzado una alianza renovada y estratégica" que atiende los problemas del presente "y mira a futuro", dijo Bachelet junto a Lula, tras una reunión de trabajo de aproximadamente una hora.
En esa entrevista, la primera entre ambos desde que Bachelet llegó al poder, los gobernantes trataron sobre diferentes asuntos bilaterales y también sobre otros de la agenda internacional, con particular énfasis en la situación latinoamericana.
Bachelet valoró las iniciativas de integración que han florecido en Suramérica en los últimos años y reiteró el compromiso de Chile con el Mercosur junto con su decisión de trabajar por la naciente Comunidad Suramericana de Naciones.
También aseguró su respaldo a los planes de integración que se llevan a cabo en el área de energía, que calificó como "los proyectos más ambiciosos" que se hayan desarrollado en Suramérica.
Asimismo, renovó el respaldo de Chile al llamado Grupo de los 20, integrado por países que exigen una mayor apertura del mercado agrícola mundial en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Lula, por su parte, destacó otras coincidencias de Brasil y Chile en distintos ámbitos del escenario internacional, como sus "firmes" posturas a favor del "multilateralismo" y la acción de ambos países en Haití.
El presidente brasileño recordó que tanto Brasil como Chile se opusieron a la guerra de Estados Unidos en Irak y destacó la historia de Bachelet en defensa de los derechos humanos.
También recordó la "decisiva" participación de los dos países en la iniciativa contra el hambre y la pobreza, que con respaldo de unas 50 naciones fue lanzada en Nueva York hace dos años.
“AMISTAD SIN LÍMITES”
En lo comercial, celebró el aumento del comercio entre ambos países y subrayó que en los últimos años Brasil ha recibido 4 mil millones de dólares en inversiones de empresarios chilenos.
"Brasil y Chile no comparten fronteras pero tienen una amistad sin límites", declaró Lula, quien valoró la apuesta de ambos gobiernos en el comercio como fórmula para el crecimiento.
Tras la entrevista, Lula y Bachelet asistieron a la firma de tres convenios bilaterales. El primero crea una comisión mixta en materia energética, que se reunirá una vez al año para evaluar proyectos de cooperación en esa área.
El segundo documento establece mecanismos de cooperación en cuestiones de medio ambiente, y el tercero se refiere a mecanismos para intentar solucionar la situación de ilegalidad en que muchos brasileños residen en Chile y viceversa.
Antes de la entrevista con Lula, Bachelet visitó la sede de la Universidad de Brasilia, donde recibió un doctorado "honoris causa" por "su marcada resistencia a la dictadura en su país".
El acto constituyó uno de los momentos más emotivos de la primera visita a Brasil de Bachelet, quien agradeció el homenaje con una encendida defensa de los derechos humanos.
Bachelet, que vivió en el exilio entre 1974 y 1979 y cuyo padre murió tras ser torturado en una prisión durante la dictadura de Augusto Pinochet, ratificó en Brasilia que ha asumido como "un deber de gobierno la defensa de los derechos humanos".
Manifestó su decisión de saber "toda la verdad" y subrayó la necesidad de "establecer el paradero de los detenidos desaparecidos" durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), pues "las violaciones del pasado no pertenecen solamente al ayer" y están vivas "en la memoria de miles, que no admite un punto final”.
ABUCHEO EMPAÑA EL RECIBIMIENTO
Fuertes abucheos de cientos de empleados públicos brasileños contra su presidente, empañaron la ceremonia de recepción a la gobernante de Chile.
La llegada de la jefe de Estado chilena al palacio presidencial de Planalto fue esperada por unos 300 funcionarios del gobierno brasileño que están en huelga desde hace dos semanas en demanda de distintas mejoras laborales hasta ahora no atendidas por el Gobierno.
Los empleados, que están en huelga desde hace dos semanas, aprovecharon el acto público para llamar la atención del gobierno, el cual hasta ahora ha evitado recibir a los representantes sindicales de los trabajadores.
Lula esperaba a Bachelet en lo alto de una rampa que conduce al interior del Palacio y escuchó los gritos de los manifestantes sin inmutarse, ni incluso cuando recibió a la presidenta chilena que, en medios de los gritos, pasó revista a un batallón de 330 soldados del Regimiento de Dragones de la Independencia.
La ceremonia, que sufrió ligeros atrasos debido a las protestas, se prolongó cerca de media hora y concluyó con un desfile de un batallón de soldados a caballo vestidos con uniformes de época.
Después de la ceremonia oficial de recepción, Lula y Bachelet iniciaron su reunión de trabajo, tras la cual tienen firmaron una serie de acuerdos bilaterales y una declaración conjunta.