Visite el sitio especial de Diálogos por México ROMA, Italia, abr. 11, 2006.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirmó que “hoy nadie puede decir que ha ganado” las elecciones generales y agregó que no dudará en reconocer “la victoria política del adversario”, pero sólo cuando se hagan las necesarias verificaciones de los votos.
Berlusconi, en su primera comparecencia ante los medios, señaló que hay “muchas irregularidades” en el voto de los extranjeros, que ha sido decisivo para dar la victoria en el Senado a la coalición de centroizquierda “la Unión”, liderada por Romano Prodi, por lo que “no puede excluirse” que sea considerado como “no válido”.
“Reconoceremos la victoria de ‘la Unión’ sólo después de que se verifiquen los votos”, dijo Berlusconi, quien señaló que en la Cámara de los Diputados el centroizquierda tiene una “escueta mayoría relativa”.
El primer ministro no excluyó la posibilidad de que se pudiera llegar a una gran coalición como ocurrió en Alemania, pues dijo que se corre el riesgo de “dividir el país” por lo que es necesario pensar en “un gobierno en interés de todos”, en el que participen representantes de todas las fuerzas italianas.
“Con un país dividido al 50%, hace falta sentarse ante una mesa y razonar; ver si es posible hacer como en Alemania”, dijo.
Además, Berlusconi aseguró que no tiene “ambiciones personales” y añadió que está “acostumbrado a anteponer los intereses del país”.
El primer ministro advirtió de que quien tenga “el ánimo de excluir del juego democrático a la mitad del país”, en referencia a los votos conseguidos por su coalición “Casa de las Libertades”, haría “un cálculo absolutamente irresponsable y pagaría las consecuencias”.
La Casa de las Libertades ha logrado "la mayoría absoluta de votos en el Senado", aunque por el reparto de escaños ha ganado la coalición de centroizquierda “la Unión".
Para Berlusconi, los datos electorales surgidos de los comicios celebrados el domingo y este lunes, “presentan muchos, muchos, muchos lados oscuros, quizás demasiados”.
Las elecciones generales se han desarrollado con un nuevo sistema electoral, aprobado el pasado diciembre, y al ser preguntado sobre si se arrepentía de haberlo promovido se limitó a señalar con una sonrisa: “pasemos a otra pregunta”.
Berlusconi dijo que “si después de las ulteriores verificaciones, la aritmética debiera dar aún la razón al centroizquierda, les tocará a ellos demostrar cómo, con una Italia dividida en dos, serán capaces de gobernar realmente el país”.
El primer ministro dijo que estaba disponible para entrevistarse con Prodi “cuando exista la certeza de los números”.
El ministro de Asuntos Exteriores, Giafranco Fini, líder de Alianza Nacional (otra de las formaciones que integran la Casa de las Libertades) que compareció también en la rueda de prensa, afirmó que “políticamente, no hemos perdido” y agregó que habrá que esperar a la aritmética.