Visite el sitio especial de Diálogos por México SAN FRANCISCO, Estados Unidos, abr. 12, 2006.- El movimiento por los derechos de los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos cobró su primera víctima mortal en un niño de 14 años.
En días pasados, el estudiante de origen mexicano Anthony Soltero fue amenazado por el director de su secundaria, tras participar en una marcha. Anthony, discriminado y acorralado, se suicidó.
“A Anthony lo llevaron a la oficina de su subdirector, y su subdirector le dijo: ‘Te van a... a tu madre la van a multar; a ti te van a... no puedes participar en la salida de curso, y te vamos a meter tres años en la cárcel”, comentó el profesor John Essel.
Ante estas amenazas, Anthony Sotero reaccionó matándose; se suicidó, se pegó un tiro en la cabeza.
Las autoridades escolares del distrito de Ontario, California, no han sido sujetos de investigación por el incidente.
En el día internacional de acción por la inmigración, en el que se exigió se reabra el debate del Senado, las calles se poblaron de niños y jóvenes ciudadanos como Anthony pero acosados como si no lo fueran.
“Las escuelas las pueden cerrar por esto y no está bien, y nos están diciendo que lo que estamos haciendo está mal”, comentó un estudiante de origen latino.
Varios días después de su muerte, la familia del adolescente mexicano pudo llevar a cabo los funerales en Long Beach, California, tras donar su corazón y riñones.
“Yo creo que todos los jóvenes aquí tienen derecho a estudiar, y no pueden ser discriminados, porque ellos son inmigrantes y sus papás”, comentó la estudiante mexicana Claudia García.