Visite el sitio especial de Diálogos por México PARIS, Francia, abr. 24, 2006.- Unos 200 estudiantes realizaron el lunes nuevas demostraciones dentro de la universidad La Sorbona, que reabrió sus puertas luego de seis semanas de cierre que sumió a Francia en una profunda crisis política.
Según las autoridades, varios centenares de alumnos votaron en favor de volver a ocupar la universidad el lunes, a fin de formular nuevas exigencias al gobierno conservador, dijo Nicolas Boudot, funcionario de la casa de estudios. Pese a las protestas, las clases continuaron en otras aulas.
La Policía emplazada fuera del edificio se hallaba en estado de alerta ante la posibilidad de que grupos extremistas perturbaran las clases. Pero los manifestantes, de varias universidades además de la Sorbona, lograron ingresar al edificio usando sus documentos de identidad estudiantil.
Boudot dijo que los manifestantes no representaban a los 12 mil estudiantes matriculados en La Sorbona.
"La vasta mayoría de estudiantes con los que hablé hoy querían regresar a clase", dijo.
La universidad ha pedido la intervención policial, dijo Boudot. Añadió que los manifestantes eran los mismos que ocuparon el edificio en marzo.
En tanto otras universidades a nivel nacional fueron clausuradas o afectadas por las protestas, La Sorbona se convirtió en símbolo de los enfrentamientos cuando los estudiantes la ocuparon entre el 8 y el 11 de marzo y policías antimotines ingresaron al recinto para desalojarlos.
Las protestas menguaron luego que el presidente Jacques Chirac se rindió ante los sindicatos y los estudiantes el 10 de abril y anuló una ley que habría facilitado la contratación y el despido de jóvenes trabajadores.
La Sorbona continuó cerrada, sin embargo, mientras obreros llevaban a cabo reparaciones a un costo de 677 mil dólares.
Otras universidades en distintas partes de Francia reabrieron el lunes por primera vez desde las protestas. Francois Goulard, ministro de Educación Superior, dijo que el regreso a clases fue normal "prácticamente en todas partes".
Sin embargo, advirtió que "podríamos tener aquí o allí algunas docenas de militantes de la ultraizquierda que desean perturbar las clases".