Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, Estados Unidos, mayo. 4, 2006.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, afirmó que no mintió para justificar la invasión de Irak en el año 2003, durante un acto en Atlanta, Georgia, donde fue interrumpido abruptamente por opositores a la guerra.
El jefe del Pentágono afrontó el hostigamiento de varios miembros del público, entre ellos Ray McGovern, un ex analista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
"Yo no mentí", contestó tajantemente Rumsfeld, cuando McGovern le acusó de engañar para emprender una guerra "innecesaria y que ha causado tantas muertes".
No es la primera vez que Rumsfeld recibe preguntas hostiles del público -ya ha sido objeto de abucheos durante recientes comparecencias ante el Congreso-, pero el desencuentro con McGovern, en el Centro Sureño para Estudios Internacionales, en Atlanta, fue uno de los más fuertes.
En esta ocasión, los guardias de seguridad sacaron del salón a tres activistas que en repetidas ocasiones interrumpieron a Rumsfeld y gritaron consignas contra la guerra en Irak.
Antes de ser expulsados, uno de los activistas, una mujer no identificada, gritó que Rumsfeld "debe ir a prisión por crímenes de guerra", a lo que el secretario de Defensa respondió con una leve sonrisa y bromeó que ella figura entre los "indecisos".
Otro activista permaneció de pie y de espaldas a Rumsfeld durante todo su discurso, en señal de oposición a la guerra.
Pese a las interrupciones, Rumsfeld afirmó que el Gobierno de Estados Unidos ha enfocado sus esfuerzos en la concertación de alianzas con las fuerzas armadas de países aliados.
Por otra parte, el jefe del Pentágono expresó preocupación porque algunos países miembros de la OTAN se han negado, hasta la fecha, a incrementar sus presupuestos de defensa pese a los retos que representan países como Afganistán.