Visite el sitio especial de Diálogos por México BAGDAD, Irak, mayo 6, 2006.- La ciudad de Basora vivió uno de los incidentes más graves de los últimos meses, con la caída en pleno centro de la ciudad de un helicóptero militar británico con cuatro soldados dentro, y la muerte de otros cinco civiles iraquíes en los disturbios que se registraron con posterioridad.
La muerte de los militares que viajaban en el aparato fue confirmada desde Londres por el nuevo ministro de Defensa, Des Browne.
La policía iraquí confirmó desde la mañana que se trataba de "un proyectil que había derribado" el aparato.
Las imágenes de la televisión iraquí mostraron que el helicóptero había caído en un barrio densamente poblado llamado Al Saei, en esta ciudad del extremo sur del país que es la segunda en población de Irak.
Ya los miembros de la Defensa Civil iraquí que acudieron esta mañana a apagar las llamas del helicóptero habían informado de que había cuatro cadáveres calcinados entre los restos del aparato.
Pero la violencia no terminó ahí: inmediatamente después del derribo una muchedumbre se congregó junto a los restos del aparato celebrando su caída, levantando los brazos al cielo y coreando al "Ejército del Mahdi", la milicia chií más activa en esta zona del país.
Cuando llegaron soldados británicos para retirar a sus compañeros muertos, fueron recibidos a pedradas y la televisión enseñó imágenes de varios de ellos, fuertemente armados, corriendo por las calles de la ciudad, algunos disparando al aire.
La muchedumbre pasó de la alegría a la cólera y acabó apedreando y quemando varios de los vehículos militares británicos, mientras que los soldados se enfrentaron a los alborotadores.
En circunstancias aún no muy claras, según la Policía iraquí citada por la cadena Al Yazira, cuatro civiles murieron -no se sabe si por fuego británico o no- dos de ellos adolescentes.
Los disturbios se saldaron además con tres vehículos militares incendiados y 19 heridos.
Por su parte, la británica BBC aseguró que los muertos en los disturbios fueron cinco y los heridos cerca de 28.
Los de hoy son los incidentes más graves desde que las tropas británicas se hicieron cargo, hace ya tres años, de la seguridad en la provincia de Basora, casi exclusivamente chií.
La tensión ha sido esporádica entre las tropas británicas y la población de Basora, pero en los últimos meses se repiten los incidentes y roces no sólo con la población local, sino incluso entre las tropas británicas y las autoridades locales.
ORDENAN TOQUE DE QUEDA EN BASORA
Un toque de queda ha sido impuesto hoy en Basora, al Sur de Irak, después de que civiles iraquíes que celebraban el derribo de un helicóptero británico y la muerte de sus ocupantes atacaran a tropas británicas enviadas a acordonar la zona.
Según confirmó el portavoz militar británico, el mayor Sebastián Muntz, desde esa ciudad iraquí, el toque de queda estará en vigor desde las 20:00 horas locales (16:00 GMT) hasta las 6 de la mañana (2:00 GMT).
En los disturbios murieron cinco personas, entre ellas dos menores, y se produjeron 28 heridos, según la BBC.
Muntz confirmó a la BBC que las tropas británicas habían hecho uso de algunas armas de fuego para repeler a los agresores, que lanzaron cócteles molotov y otro tipo de proyectiles, y precisó que los soldados actuaron en todo momento en defensa propia.
Se ignora de momento la procedencia exacta de los disparos que acabaron con la vida de los cinco civiles iraquíes.
El nuevo ministro de Defensa, Des Browne, confirmó que en el helicóptero derribado, según se cree, por un misil murieron militares británicos.
El Ministerio no ha querido, sin embargo, hasta el momento revelar de qué tipo de helicóptero se trataba o cuantos militares viajaban en él aunque, según la policía iraquí, entre los restos se encontraron cuatro cuerpos calcinados.
Según expertos consultados por la BBC, si se confirma que el helicóptero fue derribado por un misil, sería muy preocupante y habría que preguntarse cómo llegó a esa zona controlada por los británicos.
No es la primera vez que una aeronave británica se estrella en Irak: el pasado enero fue derribado un Hércules y murieron sus diez ocupantes, la mayor pérdida de vidas en un solo incidente desde la Invasión de ese país en 2003.
Las escenas de chiítas iraquíes dando botes y gritos de alegría por el derribo del helicóptero, emitidas una y otra vez por la BBC y otras emisoras británicas, han causado un fuerte impacto en el Reino Unido al mostrar el nivel de animadversión de buena parte de la población local hacia los soldados del Reino Unido.