Visite el sitio especial de Diálogos por México LA HABANA, Cuba, mayo 9, 2006.- El gobierno de Cuba consideró su elección como miembro del nuevo Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas como una "rotunda victoria frente al imperio e irrebatible prueba del prestigio internacional" de la isla caribeña.
En una declaración, el Ministerio de Relaciones Exteriores indicó que la candidatura cubana recibió el apoyo de 135 de los 191 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas.
"Estados Unidos fracasó en su objetivo de impedir que Cuba ocupara un escaño en el más importante órgano especializado en materia de derechos humanos del sistema de las Naciones Unidas", según el texto difundido por la Cancillería isleña.
"El pueblo cubano ha conseguido un importante éxito", indicó pero advirtió que esto "no debe ser interpretado como una garantía a la neutralización futura de la actividad anticubana de Estados Unidos en el Consejo".
"El Imperio (Estados Unidos) seguirá contando en las filas del nuevo órgano con lacayos dispuestos a cumplir la misión anticubana que le sea dictada desde Washington", detalló.
Cuba ocupará uno de los ocho asientos reservados al grupo de América Latina y el Caribe en ese organismo que integrarán 47 miembros y que efectuará su primera sesión de trabajo el 19 de junio próximo, en la ciudad de Ginebra.
Acompañarán a Cuba por la región latinoamericana y caribeña, Brasil, con 165 votos, Argentina (158), México (154), Perú (145), Guatemala (142), Uruguay (141) y Ecuador (128).
Según la Cancillería cubana, la votación confirmó el creciente apoyo internacional a Cuba, tanto en su denuncia y resistencia frente a las pretensiones de dominación imperial de la superpotencia, como en la lucha que libra con los países de África, Asia, América Latina y el Caribe.
Agregó que "Cuba habría resultado igualmente elegida" aunque Washington hubiera logrado el apoyo de la mayoría de dos tercios de los Estados miembros en la Asamblea de la ONU para la elección de los candidatos a ocupar un escaño en el Consejo de Derechos Humanos.
"El resultado de las elecciones al Consejo de Derechos Humanos viene a confirmar el rechazo de la comunidad internacional a la pretensión del Imperio de negar al pueblo cubano el disfrute de su legítimo derecho a la independencia y la autodeterminación", anotó.
Para La Habana, Washington no puede excluir o condenar a Cuba en foro internacional alguno "cuando existen las condiciones para que los países ejerzan secreta y libremente su voto, sometidos únicamente al dictado de sus conciencias y expresando su voluntad soberana".
El comunicado se congratuló de que a la elección de Cuba, "se suma el hecho de que el gobierno de George W. Bush no podrá ocupar asiento en las filas reservadas para los 47 miembros del Consejo de Derechos Humanos".
Al anunciar su decisión de no aspirar "en esta ocasión" a integrar el Consejo, Estados Unidos indicó que trabajaría contra el ingreso al Órgano de varios países que ocupan la primera línea de resistencia frente al proyecto de dominación hegemónica y global del imperialismo, apuntó.
"Cuba, por supuesto, quedó desde el primer instante identificada entre las prioridades de países cuyas candidaturas serían saboteadas y tendrían que ser derrotadas", acusó el texto.
Y en el marco de esta imputación, sostuvo que en Washington, Nueva York, Ginebra y en numerosas capitales de todas las regiones del mundo, "los representantes de la administración Bush ejercieron diversas formas de presión contra la legítima aspiración de Cuba".
Aseveró que en sus supuestas acciones contra la candidatura cubana, Estados Unidos "contó nuevamente con la subordinación y el apoyo cómplice de muchos en la Unión Europea y la inmensa mayoría del resto de los países industrializados".
"No faltaron tampoco en esta ocasión, algunos pocos gobiernos lacayos en América Latina (...) que respondieron solícitos a la exigencia de los funcionarios del Departamento de Estado de negar el apoyo a la candidatura de Cuba", dijo la declaración.
"Son algunos entre los mismos que en su permanente genuflexión frente a los designios del Imperio, han acompañado en años recientes el ejercicio anticubano en Ginebra", apuntó sin identificarlos el extenso comunicado de La Habana.
La declaración expresó el "sincero agradecimiento" de Cuba a los gobiernos que la apoyaron en su aspiración de integrar el Consejo de Derechos Humanos.
"Cuba les asegura que no cejará un solo instante en su empeño por hacer del Consejo de Derechos Humanos el órgano que reclama la gran mayoría de la humanidad para alcanzar finalmente las respuestas que requieren sus necesidades y reivindicaciones", aseguró.