Visite el sitio especial de Diálogos por México MOSCÚ, Rusia, mayo 10, 2006.- El presidente ruso, Vladimir Putin, centró este miércoles su informe anual sobre el estado de la nación en la necesidad de mejorar los niveles de defensa de Rusia para mantener el “equilibrio estratégico de fuerzas" en el mundo y en la lucha contra la crisis demográfica que aqueja el país.
Ante los miembros de las dos Cámaras del Parlamento, el Gabinete de Ministros y autoridades regionales, reunidos en la Sala de los Mármoles del Gran Palacio del Kremlin, Putin anunció un aumento del gasto en el desarrollo de las Fuerzas Armadas rusas.
"El próximo año los gastos en desarrollo deberán ser de no menos de la mitad del total del presupuesto de defensa", dijo el presidente ruso, quien agregó que en los próximos cinco años está previsto dotar la "tríada nuclear de Rusia con nuevos aviones estratégicos, submarinos y lanzaderas de misiles".
"Ya hoy se trabaja exitosamente en la creación de armas de alta precisión y de ojivas con trayectoria impredecible para el enemigo potencial. Junto con los medios para superar los sistemas de defensa contra misiles, esos nuevos armamentos nos permitirán conservar el equilibrio estratégico de fuerzas", recalcó.
Putin anunció que próximamente serán puestos en servicio dos nuevos submarinos nucleares dotados con cohetes intercontinentales de última generación "Bulava".
"Son los primeros submarinos estratégicos que se terminan se construir en la nueva Rusia", dijo el jefe del Kremlin, quien recalcó que sumergibles de ese tipo no se construían en el país desde 1990.
Al mismo tiempo, hizo un llamado a no repetir los errores del pasado soviético y subrayó que la edificación de un sólido sistema de defensa no debe ser "a costa de la economía y del desarrollo social".
Recordó que el presupuesto militar de Estados Unidos es, en cifras absolutas, casi 25 veces superior al de Rusia.
"Esto significa que nosotros también debemos edificar una casa sólida, segura, porque vemos qué pasa en el mundo", destacó Putin, quien en ese momento dejó de leer el texto de su informe y comenzó a improvisar.
En una transparente alusión a Estados Unidos, el presidente ruso añadió: "Como suele decirse, el compañero lobo sabe a quién se come, y se lo come sin hacer caso a nadie. Y, a jugar por todo, no tiene la intención de escuchar a nadie".
"¿Y qué queda del discurso sobre la necesidad de luchar por los derechos humanos y la democracia cuando se trata de conseguir los propios intereses?", preguntó Putin, y él mismo contestó: "Entonces, pues, todo es posible, no hay ningún tipo de limitaciones".
Gran parte de su discurso, de 61 minutos de duración y transmitido en directo por dos canales de televisión de cobertura nacional, lo dedicó a lo que calificó como el "problema más grave" de Rusia: la crisis demográfica.
Cada año, la población rusa disminuye en casi 700 mil habitantes, afirmó Putin, quien señaló que para resolver este problema es necesario reducir la mortalidad, aumentar la tasa de nacimientos y desarrollar un política de inmigración eficaz.
"Ninguna inmigración resolverá el problema demográfico de Rusia si no creamos las condiciones y estímulos necesarios par aumentar la natalidad en nuestro propio país", recalcó el jefe del Kremlin, quien propuso establecer una serie de incentivos económicos para incrementar el número de nacimientos.
Ordenó al Gobierno elaborar un plan de "apoyo a la maternidad", que debe entrar en vigor a partir del próximo 1 de enero y para un período por lo menos de 10 años.
En unas declaraciones a la prensa, el ministro ruso de Hacienda, Alexéi Kudrin, cifró en 40 mil millones de rublos (mil 500 millones de dólares), el costo anual del programa propuesto por el jefe del Estado.
El Estado, precisó Kudrin, está dispuesto a dar un subsidio de 250 mil rublos (9.250 dólares), por el segundo hijo.
En su informe, Putin tuvo palabras también para el desarrollo de la democracia, que según algunos líderes occidentales, como el vicepresidente de Estados, Unidos Dick Cheney, ha experimentado retrocesos en los últimos años.
"Ni una de las acuciantes tareas planteadas ante el país se podrá resolver sin la garantía de los derechos y libertades del ciudadano, sin una estructuración eficaz del Estado, sin el desarrollo de la democracia y de la sociedad civil", recalcó.