Visite el sitio especial de Diálogos por México BAGDAD, Irak, mayo 14, 2006.- Una serie de ataques letales estremeció a la capital iraquí el domingo, matando a por lo menos 26 personas y lesionando a cerca de 70, dijo la Policía.
Seis mezquitas chiítas pequeñas, en tanto, resultaron dañadas en otra serie de explosiones en los alrededores de Bakuba, una región donde perduran las tensiones entre sunitas y chiítas.
Quince personas más fallecieron en otros ataques, incluyendo dos soldados británicos en un atentado con una bomba colocada en una carretera en el sur del país, el sábado en la noche.
El ataque más letal del domingo en Bagdad fue con dos vehículos cargados de explosivos que explotaron cerca de un puesto de control en la carretera hacia el Aeropuerto Internacional de Bagdad, matando a 14 iraquíes y lesionando a por lo menos otros seis, dijeron el Ejército estadounidense y la Policía iraquí.
Los otros 12 iraquíes fallecieron en cuatro atentados con bombas colocadas en carreteras, tres de ellos contra patrullas policiales y uno contra un mercado de vegetales.
El incremento de la violencia sucedió mientras el parlamento iraquí se reunía en Bagdad y el primer ministro designado Nuri Al-Maliki se reunía en privado con políticos en un esfuerzo por formar un nuevo Gobierno de unidad nacional, que la comunidad internacional espera ayude a reducir los ataques.
Los ataques contra las mezquitas chiítas cerca de Bakuba comenzaron a eso de las 7:15 de la mañana del sábado, cuando una o más bombas explotaron en el complejo de Tameem, de acuerdo con el portavoz militar estadounidense teniente coronel Barry Johnson.
Otros atentados sucedieron a lo largo del día en otras cinco mezquitas ubicadas al este de Bakuba, capital de la provincia de Diyala, a unos 55 kilómetros al Noreste de Bagdad y uno de los puntos críticos de las tensiones sectarias.
"Estos son ataques terroristas que apuntan a dividir a los chiítas y sunitas, pero si Dios quiere, no tendrán éxito", manifestó Mohamed Hussein, un comerciante de Bakuba de 45 años.
Por otra parte, en Londres, el Ministerio de Defensa británico dijo que dos soldados de ese país murieron y uno resultó herido en un ataque con una bomba colocada en una carretera al Norte de Basora.
El ministerio dijo que el ataque sucedió el sábado en la noche, cuando los soldados realizaban un patrullaje de rutina.
Con estas muertes se eleva a 111 la cantidad de miembros del Ejército Británico muertos desde que comenzó la guerra en Irak en el 2003.
“En base a informes iniciales, los terroristas se inmolaron en un estacionamiento ubicado al este de la base de las Fuerzas de la Coalición”, dijo el ejército estadounidense refiriéndose al ataque con dos coches bombas cerca del aeropuerto.
Manifestó que fue cerca de la base Victoria, pero aclaró que “no fue un ataque al complejo sino a iraquíes reunidos en un estacionamiento”.
El estacionamiento está localizado cerca de un puesto de control utilizado para revisar a personas y vehículos a la entrada del tramo final de la ruta que lleva hacia el aeropuerto.