Visite el sitio especial de Diálogos por México BOGOTA, Colombia, mayo, 15, 2006.- El presidente Álvaro Uribe anunció este lunes que si es reelegido el 28 de mayo, ofrecerá negociar la paz a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a partir de un cese de hostilidades de la guerrilla.
"Si hay un gesto generoso de las FARC, no con Álvaro Uribe, sino con el país, encontrarán de mi parte generosidad infinita", manifestó Uribe.
Señaló que cualquier otra propuesta de las FARC "el gobierno lo valorará", incluyendo ampliar la zona propuesta por la guerrilla en los municipios de Pradera y Florida, en el suroeste del país, para negociar el intercambio humanitario de decenas de dirigentes políticos, militares y policías secuestrados por millares de guerrilleros presos.
Aclaró que otra condición es que en esa zona no haya presencia militar ni guerrillera, sino que estaría bajo supervisión de un grupo de mediadores internacionales.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pidieron una zona desmilitarizada de 800 kilómetros cuadrados y el gobierno ofreció 180 para negociar la libertad de los secuestrados. España, Suiza y Francia están mediando. "Yo confío en la mediación de los países europeos", dijo Uribe.
Uribe, a quien todas las encuestas dan ganador en la primera vuelta de las elecciones, con más del 50 por ciento de los votos, dijo que toda negociación con la guerrilla debe hacerse "sin trampas y con juego limpio" en ambos bandos.
El mandatario-candidato recordó que se han cumplido las principales exigencias de la guerrilla, planteadas a lo largo de dos décadas de desmontar el paramilitarismo: permitir la elección popular de alcaldes y gobernadores y ofrecer garantías a la oposición, por lo cual la situación está madura para emprender las negociaciones de paz.
Las FARC han manifestado que no negociarán con Uribe y aunque anunciaron que no sabotearán las votaciones presidenciales, llamaron a los electores a no votar por Uribe.
"Soy el presidente mas odiado por la guerrilla", afirmó el mandatario, pero dijo que eso no le preocupa y que sería más grave que hubieran recomendado votar por él y ser considerado "una marioneta de las FARC".
Si bien Uribe dijo que está dispuesto a un proceso de "diálogo serio", advirtió que no descuidará su política de seguridad democrática que en casi cuatro años y multimillonarias inversiones militares financiadas en parte por Estados Unidos, logró replegar a la guerrilla a zonas rurales y reducir los índices de violencia y criminalidad.
"No hemos ganado todavía, pero vamos ganando", señalo Uribe.
El gobierno de Uribe emprendió un cuestionado proceso de paz con los grupos paramilitares que permitió el desarme de 30 mil hombres, según cifras oficiales y explora la posibilidad de negociar con la segunda fuerza guerrillera del país: el Ejército de Liberación Nacional.