Visite el sitio especial de Diálogos por México SANTIAGO DE CHILE, Chile, mayo 19, 2006.- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, afirmó este viernes que la decisión de la Corte Suprema chilena de dejar en libertad provisional al ex gobernante peruano Alberto Fujimori no afecta las relaciones con Perú.
La mandataria socialista, que según la prensa local se comunicó anoche con su homólogo peruano, Alejandro Toledo, subrayó en declaraciones a los periodistas que la resolución judicial "no es una señal política" y que los tribunales chilenos son autónomos.
La Corte Suprema chilena otorgó ayer, jueves, la libertad al ex presidente peruano previo pago de una fianza de 2 mil 900 dólares, aunque lo dejó con orden de arraigo que le impide abandonar el país.
"Aquí hay una cosa que tiene que quedar clara y es que en nuestro país el poder judicial es autónomo. Estas son decisiones que no son señales políticas, estas son decisiones de los tribunales, de la Corte Suprema", precisó Bachelet.
"Por lo tanto esto no es una señal política, no debiera producir ningún tipo de problema entre dos países vecinos que tienen una agenda común de trabajo", recalcó la gobernante chilena.
Bachelet afirmó, asimismo, que piensa asistir a la ceremonia de transmisión de mando en Perú, país donde el próximo 4 de junio se celebrará la segunda ronda de las elecciones presidenciales.
Según informaciones de la prensa local, la presidenta se comunicó la noche del jueves con Toledo, aunque no se entregó versión oficial de la conversación.
El ex mandatario peruano (1990-2000), que es requerido por la justicia peruana por diez delitos de corrupción y dos de violaciones a los derechos humanos, desde este jueves reside en una lujosa casa en el barrio de Las Condes, al oeste de Santiago.
Pese a la libertad obtenida ayer, Fujimori quedó con una orden de arraigo, es decir, con prohibición de abandonar Chile y la obligación de presentarse periódicamente en el tribunal para firmar un registro.