Visite el sitio especial de Diálogos por México SACRAMENTO, Estados Unidos, mayo 19, 2006.- El emplazamiento de efectivos de la Guardia Nacional en la frontera con México, previsto por el presidente George W. Bush, duraría al menos dos años, según un memorándum del Pentágono.
El documento no precisa la fecha en que concluiría el emplazamiento.
El memorándum "parámetros iniciales", de una página, enviado a los líderes de la Guardia Nacional en los estados fronterizos, no menciona tampoco el costo estimado de la misión ni cuándo serían desplegados los soldados.
Sin embargo, prominentes funcionarios en la Guardia Nacional de California dijeron que el viernes, recibieron información de que los emplazamientos no comenzarían antes de principios de junio.
Aunque los documentos militares dejan claro que las fuerzas permanecerían bajo el mando de sus gobernadores, sugiere también que habrá mucho control federal sobre las operaciones.
Añaden que los directorios de ejército y operaciones aéreas de la Oficina de la Guardia Nacional "servirán como los puntos centrales de los estados para planificación, entrenamiento, organización y equipamiento de sus fuerzas".
Los efectivos de la Guardia Nacional en "todos los demás estados, territorios y el Distrito de Columbia" cumplirán un papel de apoyo, según el memorándum.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, quien no ha decidido si se comprometerá al envío de fuerzas para la misión, encabezó una conferencia telefónica con sus colegas de Arizona, Nuevo México y Texas, para discutir el documento, junto con otros asuntos referentes al plan del presidente.
"Hay todavía muchas preguntas sin respuesta por las que está preocupado el gobernador", dijo Adam Mandelsohn, director de comunicaciones de Schwarzenegger. "Más específicamente, los asuntos de financiación existente y si hay un compromiso con el cronograma de dos años".
El gobernador de Texas, Rick Perry, y su homóloga de Arizona, Janet Napolitano, dijeron que apoyarán el emplazamiento de la Guardia Nacional en la frontera. Mientras, el gobernador demócrata de Nuevo México, Bill Richardson, ha criticado el plan.
Un portavoz de Perry dijo que los gobernadores acordaron enviar una carta para pedir que el gobierno de Bush aclare asuntos como la financiación, rotación de las fuerzas y número de efectivos emplazados en cada uno de los estados.