Visite el sitio especial de Diálogos por México NUEVA YORK, Estados Unidos, mayo 22, 2006.- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, se declaró este lunes "conmocionado y entristecido" por la muerte del director general del Organismo Mundial de la Salud (OMS), el médico surcoreano Lee Jong-wook, que sufrió una embolia.
En un comunicado emitido por la Oficina del Portavoz de la ONU, Annan recordó que hacía tan sólo unos días que había contactado con Lee por teléfono para debatir los esfuerzos a largo plazo para el desafío que supone frenar la epidemia del VIH-SIDA y la lucha contra la malaria.
El secretario general alabó la labor de Lee desde que asumió el liderazgo de la OMS a raíz de la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS) del 2003, que afectó mayormente a los países asiáticos.
"Trabajó enérgicamente para fortalecer la organización y sus responsabilidades en materia de salud pública mundial", declaró Annan.
"Estuvo también en la primera fila en la lucha para prevenir la pandemia de la gripe aviar y fue un adalid en la batalla para acabar con otras amenazas a la salud pública como el SIDA y la tuberculosis", agregó.
La muerte de Lee se produjo el mismo día en el que se celebra la 59 Asamblea Mundial de la Salud, la reunión anual del máximo órgano decisorio de la OMS.
Sus funciones serán asumidas con carácter interino por el hasta ahora subdirector del organismo, el médico sueco Anders Nordstrom.
"Lee dedicó más de 20 años de su trabajo al servicio de la OMS. No sólo era un líder inapreciable para los empleados del organismo, sino un colega y un amigo", dijo Annan, quien transmitió sus profundas condolencias a los familiares del fallecido.
El doctor Lee, de 61 años, que había sido sometido a una operación quirúrgica para extraerle el coágulo, se hallaba en terapia intensiva en un hospital de Ginebra cuando murió. Estaba casado y tenía un hijo.