Visite el sitio especial de Diálogos por México CRACOVIA, Polonia, mayo 28, 2006.- "Cracovia, ciudad de Karol Wojtyla, es también mi Cracovia y una ciudad querida por innumerables cristianos en todo el mundo", dijo este domingo el Papa Benedicto XVI ante más de 800 mil polacos presentes en una misa celebrada en esta ciudad.
Durante la ceremonia, efectuada en el Parque de Blonia de esta ciudad, el pontífice recordó el mensaje de su predecesor Karol Wojtyla (Juan Pablo II) y llamó a los católicos de Polonia a extender la fe a los demás pueblos de Europa y el mundo.
A las 09:45 horas (07:45 GMT), el Papa llegó a un enorme templete en torno al cual ya se encontraba una multitud que desde la madrugada se reunió en el mismo lugar en que se llevaron a cabo misas en los viajes de Juan Pablo II a su Polonia natal.
Durante la homilía, pronunciada en italiano y traducida por un sacerdote, Benedicto XVI recordó algunos fragmentos de los mensajes de su predecesor.
"Con profunda emoción celebro hoy la eucaristía en este parque, lugar en el cual muchas veces ofició el santo padre Juan Pablo II, durante sus inolvidables viajes apostólicos en su país natal", declaró.
"Durante la liturgia se encontraba con el pueblo de Dios, casi en cada rincón del mundo. No hay duda de que cada vez que celebraba la Santa Misa aquí, era un evento excepcional; regresaba con el pensamiento y el corazón a sus raíces, a la fuente de su fe y de su servicio en la Iglesia", señaló.
Benedicto XVI recordó que en su visita del 10 de junio de 1979, terminando su homilía Juan Pablo II dijo con nostalgia: "Permítanme que, antes de dejarlos, mire Cracovia, esta ciudad de la cual cada piedra y cada ladrillo me son queridos".
Repitió asimismo las palabras pronunciadas por su predecesor en la homilía de la misa del 18 de agosto de 2002 en el mismo Parque de Blonia: "Les agradezco con todo el corazón por la invitación a visitar mi Cracovia y por la hospitalidad que me ofrecen".
"Al inicio del segundo año de mi pontificado he venido a Polonia por un deseo de mi corazón, como peregrino sobre las huellas de mi antecesor. Deseaba respirar el aire de su patria, deseaba mirar la tierra, en la cual nació y creció antes de iniciar su servicio a la Iglesia", continuó.
Por otro lado, el Papa pidió a los polacos que "se mantengan firmes en la fe, firmes en la esperanza, firmes en la caridad".
"Deben ser fuertes, de aquella fuerza que surge de la fe. Deben ser fuertes en la fe, fieles. Hoy más que en cualquier otra época necesitan esta fuerza", declaró, también citando a Karol Wojtyla.
"Les ruego, finalmente, compartir con los demás pueblos de Europa y del mundo el tesoro de la fe, incluso en consideración de la memoria de su compatriota", puntualizó.
La gira de Benedicto XVI en Polonia continúa esta tarde con el último evento programado, una visita al antiguo campo nazi de concentración de Auschwitz-Birkenau.