Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 5, 2006.- Un total de 450 elementos de la Guardia Nacional fueron desplegados este lunes en California, Texas, Nuevo México y Arizona en misiones antidrogas, anunciaron hoy fuentes oficiales y militares.
El jefe de la Patrulla Fronteriza, David Aguilar, y el jefe de la Guardia Nacional, general Steven Blum, indicaron que la mayoría de las tropas no están armadas y que aquellos con armamento lo hacen por razones de seguridad en misiones de posible "peligro directo".
El total de tropas de la Guardia Nacional ascenderá a 800 para mediados de junio, para luego elevarse a dos mil 500 el 1 de julio próximo y alcanzar los seis mil elementos aprobados para el 1 de agosto.
El militar estadounidense reiteró que las reglas de confrontación de las tropas bajo patrocinio federal incluyen el uso de fuerza letal como protección personal y de ninguna manera estarán involucradas en acciones de detención de personas.
Las tropas estarán a cargo de labores de detección, identificación y canalización de la información con la Patrulla Fronteriza, señaló.
Blum aclaró que los 55 elementos de la Guardia Nacional desplegados en San Luis, Arizona, en la frontera con México, no forman parte de la operación Jump Start (Arranque), sino de un operativo de ingeniería planeado con meses de anticipación.
El grupo de Arizona forma parte de la operación de Adiestramiento y Alistamiento que tiene como objeto colocar o reparar el alumbrado en la frontera o segmentos de bardas.
La versión del militar contrastó, sin embargo, con declaraciones de encargados del programa en Arizona, quienes asumen que las tropas, procedentes del estado de Utah, forman parte de la operación "Arranque".
Blum dijo en cambio que las tropas de Utah podrían eventualmente incorporarse al operativo federal el próximo año, pero insistió en que por el momento son misiones paralelas.
El despliegue de las tropas forma parte de la estrategia de la Casa Blanca de control fronterizo y reforma migratoria anunciada en momentos que negociadores de la Cámara de Representantes y del Senado se aprestan a conciliar las versiones para una reforma migratoria.
El Senado aprobó el mes pasado un proyecto que abre la puerta a la legalización de unos siete millones de indocumentados, pero la Cámara de Representantes aprobó en diciembre una versión que excluyó el plan de trabajo temporal y la legalización de inmigrantes.
El presidente Bush emplazó a ambas Cámaras a completar el proceso de negociación antes de que finalice este año.