Visite el sitio especial de Diálogos por México TORONTO, Canadá, jun. 7, 2006.- Un sospechoso de terrorismo que presuntamente planeaba atacar el Parlamento y decapitar al primer ministro, es un ex reservista entrenado en el manejo de armas, informó el miércoles una funcionaria canadiense.
Steven Vikash Chand, se hacía llamar Abdul Shakur, según la Real Policía Montada Canadiense, perteneció al Real Regimiento de Canadá, una unidad de reserva que se reúne en Toronto, dijo la comandante Denise Laviolette.
Chand fue miembro de la reserva desde junio del 2000 hasta abril del 2004, afirmó Laviolette, pero de inmediato descartó la noción de que fuese un soldado bien entrenado para combate.
La vocera dijo que dudaba que Chand tuviera conocimiento avanzado de explosivos, además de saber cómo lanzar una granada, aunque sí recibió entrenamiento para disparar un fusil automático C7, usado por la infantería canadiense.
"Es poco probable, en vista del gran número de períodos de ausencia que tomó", destacó. "Creemos que no completó su entrenamiento en la rama de infantería".
Quince de los 17 detenidos comparecieron ante un tribunal el martes y se les fijaron fechas para sus audiencias judiciales. Las autoridades indicaron el sábado que habían desmantelado un plan del grupo para atacar objetivos en el sur de Ontario. Dijeron que eran 12 hombres y cinco adolescentes que habían obtenido tres toneladas de nitrato de amonio, una cantidad que triplica al explosivo usado en el atentado de Oklahoma City en 1995, donde murieron 168 personas.
Chand, de 25 años, fue acusado de planear un ataque al Parlamento en Ottawa, tomar de rehenes a dos políticos y decapitarlos si el gobierno no retiraba sus dos mil 300 soldados de Afganistán y dejaba en libertad a los presos políticos islámicos, dijo un miembro del equipo de la defensa.
Posteriormente el abogado de Chand, Gary Batasar, dijo que algunos de los otros sospechosos habían sido acusados de cargos similares, pero no especificó.
Un resumen del auto de acusación, que fue entregado a los abogados, incluía cargos por planear volar plantas de energía en el sur de Ontario, la Bolsa de Valores de Toronto, y las oficinas del Servicio de Seguridad de Inteligencia Canadiense.
Los medios locales publicaron un sinopsis detallada de una meticulosa información sobre el presunto plan, que fue seguido durante meses de vigilancia, intercepción de comunicaciones y evidencia física acumulada antes de una presunta compra el viernes de un cargamento de nitrato de amonio por un valor de tres mil 600 dólares.
El presunto complot de tomar a políticos como rehenes y decapitarlos agrega una escalofriante dimensión a un caso que ha llevado a las autoridades estadounidenses a asegurar la frontera con Canadá y que ha perturbado a la comunidad musulmana de 750 mil residentes.
La frontera de Estados Unidos con Canadá abarca unos seis mil 400 kilómetros.