Visite el sitio especial de Diálogos por México TOKIO, Japón, jun. 18, 2006.- Corea del Norte manifestó este domingo que está dispuesta a "aniquilar" a cualquier agresor que intente implicarla en una guerra, pero no ofreció información alguna sobre sus presuntos preparativos para probar un misil intercontinental.
En un mensaje de la cúpula norcoreana transmitido por la Agencia Central de Información de Corea del Norte (KCNA), el régimen de Pyongyang mostró su disposición a incrementar sus medios defensivos para afrontar cualquier agresión externa, en directa referencia a Estados Unidos.
"El Ejército y el pueblo norcoreanos harán todo lo que esté en sus manos para incrementar su potencial de disuasión militar, con una extrema vigilancia que les permita adelantarse a los pasos de Estados Unidos, empeñado en hacer provocaciones de guerra contra Corea del Norte con su política antinorcoreana y el apoyo de seguidores como Japón y otras fuerzas belicosas", transmitió la KCNA.
Añadió, según la agencia nipona Kyodo, que, "en caso de que los enemigos prendan la mecha de la guerra, el Ejército y el pueblo norcoreanos aniquilarán sin piedad a los agresores y darán vía libre a la profundamente arraigada ira de esta nación".
En ningún momento se refirió la KCNA a la alarma que han ocasionado en Japón, Corea del Sur y Estados Unidos sus presuntos preparativos para acometer la prueba inminente de un misil de largo alcance.
Medios de prensa de Japón y Corea del Sur indicaron hoy que, según fuentes diplomáticas y de espionaje de esos países y de Estados Unidos, Corea del Norte había completado la inyección del combustible en un misil Taepodong-2, que quedaba así listo para ser disparado.
Las informaciones apuntaron a que el lanzamiento parecía inminente, hoy mismo o en los próximos días.
Japón y Estados Unidos han advertido a Corea del Norte de que si lleva a cabo ese lanzamiento convocarán urgentemente el Consejo de Seguridad de la ONU para pedir sanciones económicas contra Pyongyang.
No obstante, en Tokio y Seúl no se descarta que esta amenaza de lanzar un misil intercontinental sea un intento de Corea del Norte para ganar tiempo en las negociaciones sobre su programa de armas nucleares, estancadas desde noviembre pasado.
En febrero de 2005, Corea del Norte anunció que ya estaba en posesión de armas atómicas, conseguidas a través de un programa nuclear puesto en marcha en el 2002.