Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 21, 2006.- El Ejército estadounidense confirmó que al menos uno de los dos soldados desaparecidos el pasado viernes, y cuyos cuerpos fueron hallados el lunes, fue decapitado como habían informado previamente algunos medios de prensa.
Los cuerpos de los soldados Kristian Menchaca, de 23 años, y Thomas Tucker, de 25, fueron hallados el lunes por la noche, después de que desaparecieran cerca de Yusefiya, al sur de Bagdad, tras ser atacada su patrulla.
Se espera la llegada de los cadáveres a la base aérea de Dover, en el estado de Delaware, donde serán sometidos a pruebas de ADN para verificar sus identidades, ya que los cuerpos están mutilados y la identificación visual resulta imposible.
Tras las pruebas, los cadáveres serán entregados a sus familiares.
En declaraciones a la cadena de televisión estadounidense CNN, un portavoz militar, el general William Caldwell, indicó que encontraron el lunes por la noche lo que creían que eran los cuerpos de los dos soldados tirados en las cercanías de una planta eléctrica.
"Como no estábamos seguros, seguimos adelante y establecimos un cordón alrededor del área para protegerla, para que no pasara nadie hasta que se hiciera de día", agregó el portavoz.
Según Caldwell, los cuerpos "mostraban traumatismos severos" y el escenario a su alrededor era "horripilante".
"Nos enfrentamos a elementos brutales de las fuerzas anti-iraquíes que no tienen respeto alguno por la dignidad personal de los fallecidos", agregó.
Los militares estadounidenses han señalado que tras las pruebas de ADN y debido a los detalles delicados que rodean la muerte de ambos, no se pronunciarán públicamente sobre los mismos.
Sin embargo, si los familiares lo desean podrán conocer más detalles.
En este sentido, Mario Vásquez, tío de Menchaca, indicó que su familia se encuentra "desolada" por el hecho de que supo de la muerte de su sobrino a través de la televisión y no por boca del Ejército.
En declaraciones a la cadena de televisión estadounidense CNN, Vásquez indicó que supo de la muerte de su sobrino "por la televisión como todo el mundo", y que fueron informados anoche de que los resultados de las pruebas de ADN estarían disponibles en 24 horas.
La madre de Menchaca no quiere saber los detalles sobre la muerte de su hijo, según Vásquez, quien agregó que lo único que desea "es tenerlo de vuelta".
De todas formas, continuó Vásquez, "aunque no quieras saber, lo ves todo en los informativos. Siguen dando detalles de cómo encontraron los cuerpos. A veces apago la televisión porque es mucha información para nosotros".
El tío de Menchaca también indicó, entre lágrimas, que durante la libranza de su sobrino en mayo, le explicó que se había convertido en un hombre y que iba a "regresar como un héroe".
"No sabía que iba a volver de esta manera. Era un héroe a mis ojos", concluyó.
Por otro lado, el director ejecutivo de la sección estadounidense de Amnistía Internacional (AI), Larry Cox, indicó que en caso de confirmarse que los cuerpos de ambos soldados fueron torturados "alcanzarían el nivel de crímenes de guerra".
Tras condenar la tortura de cualquier persona prisionera, Cox hizo un llamamiento para que los grupos armados en Irak "cumplan con las leyes internacionales".