Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, EU, jun. 28, 2006.- La NASA inició la cuenta atrás para el lanzamiento el sábado próximo del transbordador "Discovery" en una misión cuestionada por algunos técnicos que la dirigen.
"El reloj está en marcha y todo está listo para la partida", dijo un portavoz de la NASA.
El lanzamiento del "Discovery" está previsto para el sábado a las 19.49 GMT desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida, EU).
Esta será la segunda misión espacial desde que el transbordador "Columbia" estalló el primero de febrero del 2003 cuando retornaba a la Tierra con siete tripulantes a bordo.
Las fuentes señalaron que los preparativos se han realizado sin inconvenientes en los últimos días y éstos quedaron virtualmente completos el martes con la llegada de los siete tripulantes al Centro Espacial Kennedy.
Sin embargo, el estado del tiempo en torno a Cabo Cañaveral supone una amenaza para el lanzamiento, dado que, según el Servicio Meteorológico Nacional, existe un 60 por ciento de posibilidades de lluvias y tormentas eléctricas que podrían forzar un aplazamiento.
Ese pronóstico se mantendrá para el domingo y el lunes y podría ser peor la próxima semana.
De acuerdo a los planes de la agencia espacial estadounidense, el plan de lanzamiento de la nave podría extenderse hasta el 19 de julio.
La misión de 12 días, será comandada por el astronauta Steven Lindsey, quien ya ha hecho otras dos como piloto y una como comandante en transbordadores.
El equipo lo completan Mark Kelly, Lisa Nowak, Michael Fossum, Stephanie Wilson; el británico nacionalizado estadounidense Piers Sellers, y el alemán Thomas Riester, quien se quedará en la Estación Espacial Internacional (ISS) durante 145 días.
Sellers y Fossum realizarán dos caminatas espaciales, sujetos al compartimento de carga del "Discovery" con cables de 26 metros de largo.
Los transbordadores estadounidenses han sido la herramienta principal para la construcción de la ISS, que orbita a unos 395 kilómetros de la Tierra.
Desde la catástrofe del "Columbia" el 1 de febrero de 2003, el relevo de tripulantes y el trasiego de suministros a la ISS se han efectuado con naves rusas "Soyuz" y vehículos de carga, sin tripulación, también rusos.
La preparación del vuelo no ha estado exenta de controversia, especialmente después de que la NASA decidiera "reasignar" al ingeniero principal de esta misión del "Discovery", el astronauta Charlie Camarda, quien expresó puntos de vista diferentes respecto a este lanzamiento.
Camarda fue miembro de la tripulación en esa misma nave en el vuelo de julio del 2005, que fue el primero tras el desastre del Columbia.
Camarda distribuyó hace dos días un mensaje electrónico en el cual elogió a los funcionarios y técnicos que "dieron la cara y presentaron sus opiniones disidentes y los motivos por los cuales no creen conveniente este vuelo".
Otros técnicos de la NASA ya habían recomendado postergar la misión indicando que siguen sin resolverse los problemas que causaron la destrucción del "Columbia", y se repitieron sin mayores consecuencias cuando el "Discovery" inició su misión en julio del año pasado.
Los problemas persisten con una sección de la capa de espuma aislante que cubre el tanque de combustible sobre el cual está montado el transbordador en el lanzamiento.
Durante el lanzamiento del "Columbia" hace tres años, el desprendimiento de trozos de espuma dañó algunos paneles en un ala de la nave.
Cuando el transbordador retornó a la atmósfera terrestre, por la brecha penetraron a la nave gases candentes que la desintegraron y causaron la muerte de sus siete tripulantes.
Las cámaras montadas en el "Discovery" y su tanque registraron el desprendimiento de trozos similares de espuma en el lanzamiento un año atrás, aunque ninguno de los trozos golpeó al transbordador.