Visite el sitio especial de Diálogos por México LONDRES, Inglaterra, jun. 30, 2006.- Amnistía Internacional (AI) condenó los ataques de Israel cometidos en los últimos días contra inmuebles civiles y la infraestructura de Gaza, ya que, en su opinión, "violan la normativa internacional y son crímenes de guerra".
En un comunicado difundido desde su sede en Londres, la organización pro derechos humanos pide a Israel que adopte "medidas urgentes para remediar el daño a largo plazo que ha causado" en el territorio palestino.
Asimismo, AI insta al Gobierno de Tel Aviv a "restaurar inmediatamente -y asumiendo el costo- el suministro de electricidad y agua a la población palestina en las zonas afectadas".
En opinión de Amnistía, la destrucción "deliberada" de una central eléctrica, puentes y carreteras en Gaza constituye "una violación de la Cuarta Convención de Ginebra, que se refiere a la protección de civiles en tiempo de guerra.
AI calcula que los destrozos tendrán "consecuencias humanitarias a largo plazo" para 1.5 millones de personas en la franja de Gaza.
Por otro lado, la organización condena el secuestro de un soldado israelí por parte de grupos armados palestinos, gran detonante de la actual crisis en Oriente Próximo.
Ese acto transgrede "los principios fundamentales de la normativa internacional", subraya la organización, que pide que el militar sea liberado "inmediatamente e ileso".
También tiene palabras AI para la comunidad internacional, a la que recuerda que, "en virtud de las Convenciones de Ginebra, tiene la obligación de actuar".
La presente crisis en Oriente Próximo empezó cuando militantes palestinos capturaron el domingo pasado a un soldado israelí.
Como respuesta, el Ejército israelí emprendió un gran incursión militar en Gaza, en la que detuvo a ministros y otros representantes del Gobierno palestino, que lidera el movimiento radical islámico Hamas.