Visite el sitio especial de Diálogos por México KABUL, Afganistán, jun. 30, 2006.- Un total de catorce supuestos talibanes, murieron en un ataque de las tropas de la coalición liderada por EU contra un refugio insurgente en la provincia de Nuristán, al Este de Afganistán, informó el mando militar en un comunicado.
El incidente se produjo en el distrito de Kamdesh, cuando una patrulla de la coalición que seguía a los catorce rebeldes, que estaban armados con fusiles AK47 y granadas, fueron localizados cuando trataban de esconderse.
Las tropas aliadas atacaron a los afganos una vez habían alcanzado su refugio y destruyeron dos edificios de la zona.
Posteriormente, tropas del Ejército afgano y de la coalición rastrearon el lugar del ataque y localizaron a los militantes muertos.
Durante la operación ningún miembro de la coalición, del Ejército afgano o de la población civil resultó herido.
El portavoz militar Benjamin C. Freakley, afirmó que "la derrota del extremismo es una parte importante de nuestras operaciones" y que, "a medida que la seguridad mejore, también lo harán los servicios a las personas".
Según el comunicado de la coalición, "desde que comenzó la operación 'Empuje a la Montaña' más de 29 mil ciudadanos afganos han recibido atención médica en las provincias del sur de Afganistán y más de 40 mil radios han sido distribuidas entre la población para que ésta pueda mantenerse informada".
En las provincias del Sur de Afganistán, feudo de los talibanes, está en marcha desde el día 15 la operación "Empuje a la Montaña" contra refugios insurgentes, dirigida por la coalición militar liderada por EU y en la que también participan fuerzas afganas.
Desde Mayo pasado la insurgencia de los ultraintegristas afganos se ha redoblado en el peligroso sur del país, hasta el punto de que se han producido los enfrentamientos más graves desde la caída del régimen talibán a finales del 2001.
La rebelión talibán se ha visto favorecida por el período de transición en ese área, donde las tropas de la OTAN van a sustituir a las fuerzas norteamericanas en los próximos meses, y por la falta de presencia del Gobierno afgano.
En lo que va de año han muerto mil personas en Afganistán, la mayoría supuestos rebeldes, y tan sólo desde Mayo han fallecido más de 700.