Visite el sitio especial de Diálogos por México WASHINGTON, Estados Unidos, jul. 1, 2006.- El presidente estadounidense, George W. Bush, aseguró este sábado que la liberación del soldado israelí Guilad Shalit, capturado por milicias palestinas, es esencial para acabar con la crisis en Gaza y debe ser la meta principal.
En una conversación telefónica con el primer ministro turco Tayyip Erdogan, Bush subrayó que el objetivo debe ser "liberar al soldado israelí, ésa es la clave para acabar con la crisis", informó hoy Frederick Jones, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
Ambos mandatarios están de acuerdo en que tanto Estados Unidos como Turquía deben permanecer en contacto sobre estos asuntos, señaló Jones.
Shalit fue capturado el domingo pasado en una operación llevada a cabo por el brazo armado del movimiento islámico Hamas -los Batallones Azedín Al Kasem-, los Comités Populares de Resistencia y el hasta entonces desconocido Ejército Islámico, en territorio israelí y en la que murieron otros dos soldados.
EXALTA BUSH LABOR DE LAS FUERZAS ARMADAS
El presidente estadounidense George W. Bush exaltó este sábado las contribuciones de la fuerzas armadas de Estados Unidos en la lucha contra "enemigos decididos y despiadados", pero evitó mencionar en especial la guerra en Irak.
En vísperas de las celebraciones del 230 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, que se celebra el cuarto de julio, Bush destacó la necesidad de honrar los sacrificios de los estadounidenses por proteger las promesas de la Declaración de Independencia.
"Hoy, una nueva generación de patriotas estadounidenses defiende nuestra libertad de enemigos decididos y despiadados", resaltó Bush en su mensaje radial sabatino.
"En estos momentos, los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas enfrentan peligros en lugares distantes, cumpliendo con su misión con toda la destreza y el honor que esperamos de ellos", agregó.
Bush mencionó los campamentos de Valley Forge donde pelearon los soldados hace más de 200 años, así como las montañas de Afganistán, donde derrocaron al gobierno Talibán tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, pero no habló de la guerra de Irak.
Aunque su aprobación sobre el manejo de la guerra en Irak subió tras la muerte del presunto líder de Al-Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarkawi, el público estadounidense sigue dividido sobre la conveniencia de la guerra.
"Nuestros soldados y nuestras familias militares merecen todo nuestro apoyo y gratitud, y este fin de semana del cuatro de julio, les pido a todos los estadounidenses que encuentren la manera de agradecerles a aquellos que defienden nuestra libertad", señaló Bush.
El presidente pidió a los estadounidenses averiguar sobre esfuerzos en su comunidad en apoyo a las tropas a través de la página de Internet AmericaSupportsYou.mil.