Visite el sitio especial de Diálogos por México GAZA, Franja de Gaza, jul. 1, 2006.- Los guerrilleros palestinos que mantienen secuestrado a un soldado israelí efectuaron este sábado nuevas demandas: pidieron la liberación de mil prisioneros palestinos encerrados en reclusorios israelíes y la finalización de una ofensiva militar del estado judío en Gaza.
Pero Israel rechazó esas demandas. "La posición de Israel es que (el soldado) debe ser liberado inmediata e incondicionalmente", manifestó el portavoz de la cancillería Mark Regev. Mientras tanto, el viceministro palestino de asuntos de prisioneros Ziad Abu Aen dijo que los mediadores le habían manifestado que el soldado israelí, Guilad Shalit de 19 años, resultó herido en el operativo del fin de semana pasado en el que fue capturado, pero estaba vivo.
"Tiene tres heridas. Creo que son heridas de metralla", dijo Abu Aen, y agregó que Shalit permanecía en condición estable.
Los guerrilleros anunciaron sus últimas demandas mientras Israel mantenía la presión militar con nuevos bombardeos aéreos en Gaza por cuarta noche consecutiva y lluvia de artillería en las áreas del sur y norte de la franja costera, desde tanques y embarcaciones.
Uno de los blancos fue un campamento de entrenamiento del grupo islamista Hamas. No hubo informes sobre víctimas.
Preocupado por el incremento de las tensiones, el Consejo de Seguridad de la ONU mantuvo una reunión de emergencia el viernes para analizar la situación. Los palestinos pidieron al organismo que condene las acciones israelíes y ordene el fin de la ofensiva, pero no circuló ninguna resolución, al parecer por la oposición de Estados Unidos.
El presidente palestino Mahmud Abbas, en tanto, instó este sábado a ambas partes a que prosigan los esfuerzos diplomáticos y dijo que las próximas horas son "críticas, delicadas y serias".
El nuevo pedido de liberación de prisioneros fue emitido por el ala militar del partido gobernante Hamas y dos grupos islamistas más pequeños relacionados con Hamas: el Comité de Resistencia Popular y el Ejército del Islam. Los tres se proclamaron responsables del secuestro de Shalit en un ataque en la frontera.
En un comunicado conjunto, los guerrilleros condenaron a Israel por haber lanzado un operativo militar mientras continuaban los esfuerzos diplomáticos. Los mediadores egipcios habían intentado encontrar una solución durante días.
Los guerrilleros pidieron la liberación de mil presos, entre ellos musulmanes que no son palestinos ni árabes, que permanecen en cárceles israelíes. Al parecer se trata de un gesto para conseguir el apoyo del mundo islámico.
El comunicado reiteró la demanda anterior de liberación de todas las mujeres palestinas y menores que permanecen en cárceles de Israel (unas 500 personas) a cambio de información sobre Shalit.
Los milicianos no prometieron liberar al soldado. Pero Israel rechazó las demandas. Además de la ofensiva militar, Israel detuvo a ocho ministros del gabinete palestino y revocó los derechos de residencia en Jerusalén a cuatro funcionarios de Hamas.