JERUSALÉN, Israel, jul. 17, 2006.- El primer ministro israelí, Ehud Olmert, declaró este lunes que la campaña que está llevando Israel en Líbano y Gaza es un acto de "autodefensa", y acusó a Siria e Irán de tratar de conducir la actual crisis en Oriente Medio "por control remoto". Por lo que lucha Israel es por el mero "derecho a llevar una vida normal" y actúa por "autodefensa", manifestó Olmert en una comparecencia esta tarde en el Parlamento israelí (Kneset).
Al otro lado están "Irán y Siria que intentan conducir la crisis por control remoto a través de Hezbolá y Hamas", añadió Olmert.
El jefe del Gobierno israelí insistió en que "la batalla que libramos actualmente es contra las organizaciones terroristas en el sur del Líbano (Hezbolá) y en Gaza (Hamas), que son apoyadas por regímenes que respaldan el terrorismo como Teherán y Damasco".
No obstante, señaló que el Gobierno de Beirut también tiene responsabilidad por no haber desarmado a Hezbolá.
Apuntó que el Estado de Israel no tiene un conflicto territorial ni en el norte (Líbano), ni en el sur (Gaza) y que en ambos frentes existen fronteras -o límites territoriales- reconocidos internacionalmente.
Israel tampoco tiene "deseos de injerencia" en los asuntos de los vecinos y, por lo contrario, desea la prosperidad de libaneses y palestinos y "espera llegar algún día a un pacto que vaya en beneficio de todas las partes".
Pero advirtió a quienes hayan "interpretado los deseos de paz de Israel como una señal de debilidad" que su país luchará hasta que haya acabado con todos los terroristas y destruido todas sus infraestructuras.
"No aceptaremos vivir a la sombra de los misiles, a la sombra de un eje del mal", dijo Olmert quien se refirió a la actual crisis como "un momento vital para nuestra seguridad".
En esta lucha, dijo, Israel está unido, dentro del Parlamento están unidos los partidos del Gobierno y la oposición, y en la sociedad lo están los ciudadanos de distintos grupos.
"Todos nosotros, judíos, musulmanes, cristianos, drusos, circasianos, estamos unidos como un solo individuo...Cuando los misiles caen en nuestras ciudades, nuestra respuesta es esperar a la guerra con gran determinación y disposición al sacrificio".
"No hay otro pueblo que ansíe más la paz y la tranquilidad que nosotros...soñamos con la paz, y no hay nada que rechacemos como aquellos que intentan dañarnos.
"Anuncio al mundo y al pueblo -declaró- que no buscamos la guerra o la confrontación; pero si es necesario, no dudaremos (en ello). Debemos combatir por nuestra libertad, nos la merecemos...Tenemos derecho a vivir con seguridad en nuestro país".
Al final el discurso, Olmert ensalzó una y otra vez, con tono emotivo, la fortaleza del pueblo israelí y dio las gracias a las Fuerzas Armadas, a las de seguridad, a la policía y a los bomberos por su labor.
A las familias de los soldados capturados por Hamas y Hezbolá, dijo que piensa en ellas todo el tiempo, recordó un encuentro con los padres del soldado secuestrado en Gaza y contó que tiene las fotos de los tres soldados cautivos.
"Tenemos que intentarlo todo para traerlos a casa. Debemos hacerlo de forma que, cuando vuelvan, sea para que no haya más secuestros", concluyó el primer ministro.