CIUDAD DEL VATICANO, jul. 18, 2006.- El Papa Benedicto XVI expresó este martes su aprobación a la propuesta del Grupo de los Ocho (G-8) países más desarrollados para la pacificación en Líbano y Medio Oriente y la calificó como "el camino justo". "Me identifico plenamente con el comunicado del G-8, me parece que esto indica el camino justo", dijo el pontífice a la prensa al regresar la tarde de este martes de una excursión en el paso Gran San Bernardo, en la región de Valle de Aosta, en el norte de Italia.
"No tengo otras cosas que agregar, sino la importancia de la oración para que Dios nos ayude", agregó el líder de la Iglesia Católica a la entrada del convento de los salesianos que lo hospeda durante sus vacaciones de verano en la localidad de Les Combes.
El G-8 acordó durante su reunión en Rusia, a instancias del presidente ruso Vladimir Putin y del primer ministro italiano Romano Prodi, pedir el inmediato cese a las hostilidades, la liberación de los soldados israelíes retenidos y el desarme del grupo Hezbollah.
Además propuso el envío de una fuerza de paz de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a la zona del conflicto en Líbano, junto con otras tropas a la Franja de Gaza.
Benedicto XVI ha insistido, en sus recientes mensajes, en un llamado a la paz para Medio Oriente, zona a la que siempre recuerda como la Tierra Santa. El pasado domingo durante el rezo del Angelus volvió a realizar este pedido.
En estos días "las noticias de la Tierra Santa son para todos motivo de nueva grave preocupación, en particular por la extensión de las acciones bélicas en el Líbano, por las numerosas víctimas entre la población civil", dijo en esa ocasión en Les Combes.
"En el origen de tales despiadados conflictos existen, por desgracia, objetivas situaciones de violación del derecho y de la justicia", señaló.
"Pero ni los actos terroristas ni las represalias, sobre todo cuando existen trágicas consecuencias para la población civil, pueden justificarse", agregó.
El Papa consideró que a través del camino de la guerra, "como la amarga experiencia demuestra", no se arriba a resultados positivos e invitó a las Iglesias locales a elevar una especial oración por la paz en Tierra Santa y en todo Medio Oriente.