JERUSALÉN, Israel, jul. 19, 2006.-El primer ministro de Líbano, Fouad Siniora, urgió a detener el fuego israelí que cae sobre su país desde hace una semana y exigió a Israel una compensación por la destrucción causada y los más de 300 muertos. Siniora se quejó de las acciones israelíes esta noche en un discurso televisado desde Líbano, en el que también denunció las justificaciones internacionales de apoyo a Israel, en especial la de Estados Unidos, que llama a los bombardeos "autodefensa".
"¨¿Es esto lo que la comunidad internacional llama derecho de autodefensa?, ¨¿Es este el precio a pagar?", cuestionó el jefe del gobierno libanés al señalar que en ocho días de crisis, Israel ha abatido a 300 personas, en su mayoría civiles.
Indicó que la campaña militar israelí también ha dejado mil heridos, un millón y medio de desplazados y un país en ruinas, con los aeropuertos, gasolineras, puentes, carreteras, edificios y miles de viviendas destruidas, de acuerdo con el reporte televisivo.
"No dejaremos recurso alguno para hacer que Israel compense", dijo, por las "inimaginables perdidas" que ha dejado en la infraestructura nacional de Líbano, reducida ya a ruinas y aún en espera de al menos unos 14 días más de bombardeos.
El primer ministro hizo las denuncias en un discurso ante una reunión de embajadores extranjeros, entre los que se encontraba el de Estados Unidos, a quienes mostró fotografías con las consecuencias de los bombardeos de Israel.
"Líbano merece la vida. ¿Qué clase de vida se nos ofrece?. Los libaneses queremos vivir, hemos escogido la vida. Nos negamos a morir. Nuestra opción es clara. Hemos sobrevivido guerras y destrucción, y así lo haremos ahora", afirmó.
Israel lanzó la ofensiva sobre Líbano al responsabilizar al gobierno de ese país de las acciones del movimiento chiíta libanés Hezbolá (Partido de Dios) que el pasado miércoles secuestró a dos soldados israelíes en la frontera de sur de esa nación árabe.
A los llamados de cese al fuego israelí se sumó este miércoles el presidente sirio Bashar al-Assad, quien urgió a la rápida la intervención de la comunidad internacional para cesar la actual crisis en la región, reportó la agencia Siria SANA.
De acuerdo con los despachos de esa agencia, al-Assad se manifestó por el cese al fuego en una llamada telefónica que mantuvo con el primer ministro turco Tayyip Erdogan.