JERUSALÉN, Israel, jul.20, 2006.- El líder del movimiento chiíta libanés Hezbolá, Hassan Nasrallah, afirmó que su capacidad militar continúa intacta pese a los múltiples bombardeos israelíes y advirtió que habrá nuevas sorpresas en sus combates con Israel. En entrevista con la cadena televisiva árabe Al-Yazira, un día después de que Israel anunció su "inminente" muerte en un bombardeo sobre Beirut, Nasrallah denunció que ese país difunde ante la prensa internacional "logros inexistentes" proyectar una imagen victoriosa.
"Hezbolá está de pie, ha enfrentado los ataques israelíes, ha tomado la iniciativa y ha dado a Israel varias de las prometidas sorpresas", señaló tras desmentir también que los bombardeos hayan destruido la mitad de su arsenal.
El líder extremista advirtió que su agrupación no se rendirá ante la ofensiva de Israel, pues "una derrota de Hezbolá sería una derrota para la nación islámica entera".
Reiteró además que la liberación de los dos soldados israelíes secuestrados por Hezbolá la semana pasada, motivo principal del actual conflicto, sólo será posible mediante negociaciones para intercambiarlos por militantes suyos presos en cárceles israelíes.
De otra manera, "no serán puestos en libertad aunque el mundo venga contra nosotros", declaró en la entrevista realizada en un lugar secreto por personal de Al-Yazira en Líbano.
Israel anunció la noche del miércoles que su fuerza aérea había lanzado más de 20 toneladas de explosivos sobre un supuesto bunker de Hezbolá en el que afirmó podría encontrarse Nasrallah, pero la agrupación de inmediato rechazó dicha versión.
Voceros del movimiento chiita aseguraron que el inmueble destruido era una mezquita en construcción y que su líder se encontraba ileso.
El intercambio de fuego entre las fuerzas israelíes y Hezbolá, cumplió este jueves su octavo día consecutivo y hasta ahora ha dejado más de 300 muertos, la mayoría civiles libaneses.