WASHINGTON, Estados Unidos, jul. 21, 2006.- La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, que el domingo viajará a Oriente Medio para intentar mediar en la crisis en la región, también se desplazará a Roma para analizar la situación con sus aliados europeos y árabes. En la capital italiana, se reunirá con un grupo de países "que pueden ayudar al Gobierno libanés a afrontar los desafíos políticos, económicos y de seguridad" que afronta, anunció Rice en una rueda de prensa en la sede del Departamento de Estado.
Al margen de su parada en Roma, la secretaria de Estado precisó también los detalles de su inminente visita a Oriente Medio.
"Este domingo viajaré a Israel y a los territorios palestinos", dijo Rice antes de precisar su intención de entrevistarse con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.
Explicó que el objetivo de su visita a la zona y de sus contactos con los aliados de Estados Unidos en Europa y en la región es contribuir a crear las condiciones para "la estabilidad y la paz duradera".
Rice tampoco hizo hoy un llamado al alto el fuego porque, según ella, sería como una "falsa promesa" y una especie de garantía para futuras olas de violencia.
"Buscamos el final de la actual violencia, lo buscamos urgentemente. Más que eso, buscamos ir a la raíz del problema de la violencia para que pueda establecerse una paz real y duradera", prosiguió.
En su opinión, "un alto al fuego inmediato sin condiciones políticas no tiene sentido, eso no quiere decir que no sea urgente".
La secretaria de Estado insistió en que todo lo que está pasando comenzó con el ataque "ilegal" de Hezbolá contra Israel y reiteró su llamado a la milicia chiíta libanesa para que libere a los soldados israelíes que mantiene secuestrados.
Reiteró el derecho de Israel a defenderse. No obstante sostuvo que ha pedido a Tel Aviv conducirse con "el mayor cuidado posible para evitar daños a civiles" en Líbano.
La jefa de la diplomacia estadounidense aplaudió en ese sentido la disposición israelí al establecimiento de "corredores humanitarios" para llevar ayuda humanitaria a los residentes de Líbano.
Pero poco antes, el primer ministro libanés Fouad Siniora acusó a Israel de cometer una "invasión barbárica" en su país y de haber causado una "destrucción increíble" y la muerte de alrededor de 350 personas y unos mil 200 heridos en los últimos 10 días.
"En los últimos 10 días, Israel ha estado despedazando al país (...) El grado de destrucción es increíble. He visto todas las invasiones y ataques de Israel en los últimos 25 años desde 1978 y nada se compara con está invasión", dijo Siniora a la cadena CNN.
Rice saldrá este fin de semana, en medio de reportes de que Israel ejecuta una amplia concentración de sus tropas en la frontera con Líbano.
En una entrevista separada con CNN, el presidente libanés Emile Lahoud sostuvo que el ejército libanés está listo para defender al país en caso de que Israel lance una invasión terrestre.
"El ejercito va a defender su tierra (...) Dentro de Líbano pueden hacer mucho. (Las tropas libanesas) no son suficientemente fuertes para enfrentar a Israel en la frontera", reconoció.