JERUSALÉN, Israel, jul. 22, 2006.- Cientos de soldados israelíes ingresaron el sábado a Líbano, donde tomaron el control de una aldea y se enfrentaron con milicianos de Hezbolá por tierra, mar y aire. Como parte de una campaña limitada por tierra, los soldados, apoyados por artillería y tanques, ingresaron a la comunidad de Maroun al-Ras, en territorio libanés, la madrugada del sábado, y tomaron el control de la población, señalaron fuentes militares de Israel, a condición de permanecer anónimas por la índole delicada de la información.
Pero fuentes libanesas de seguridad, que también solicitaron permanecer en el anonimato, señalaron que los militares israelíes habían incursionado sólo unos cientos de metros en las aldeas de Maroun al-Ras y Yaroun.
Durante el enfrentamiento, una bomba de media tonelada fue lanzada en un puesto del Hezbolá, a medio kilómetro de la frontera y cerca de la comunidad. Otras posiciones fueron bombardeadas por lanchas artilladas israelíes que operaban frente a la costa.
La ofensiva fue parte de una estrategia más amplia de Israel para llevar a cabo una operación "limitada" por tierra, con el objetivo de destruir los túneles, escondites y armamento de Hezbolá en el sur de Líbano.
Algunos soldados dijeron a la AP que las fuerzas israelíes estaban a unos 200 metros de los milicianos de Hezbolá, que contraatacaron. No surgieron reportes de heridos ni muertos.
Hezbolá ha lanzado cientos de cohetes a poblaciones del norte de Israel, desde las inmediaciones de la frontera de Líbano. Los ataques han matado a 16 civiles y han obligado a que cientos de miles de israelíes huyan repetidas veces a los refugios antiaéreos.
El sábado, al menos 42 cohetes alcanzaron Karmiel, donde lesionaron a dos personas. Otros proyectiles cayeron en Kiriyat, Shemona, Nahariya y comunidades más pequeñas, como Bet Hilel, Mayan Baruch y Mashov Am.
Las sirenas de advertencia sonaron varias veces en Haifa, la tercera ciudad más grande de Israel, pero no se reportó ningún ataque.