BEIRUT, Líbano, jul. 24, 2006.- La ONU hizo este lunes un llamado urgente a la comunidad internacional para que aporte unos 150 millones de dólares (118 millones de euros) que cubrirán las necesidades más acuciantes de los libaneses en los próximos tres meses. El llamado, anunciado simultáneamente en Beirut y la sede de la ONU en Nueva York por videoconferencia, pretende satisfacer las necesidades de 800 mil personas que, según la ONU, se han visto forzadas a huir del país o a desplazarse ante la violencia de los combates entre Israel y la guerrilla de Hezbolá.
De los 800 mil libaneses, 700 mil son desplazados y refugiados y los otros 100 mil son personas que, por su edad o condición, no han podido abandonar sus hogares pero necesitan asistencia de forma urgentes.
Las necesidades, cifradas exactamente en 149.048.677 dólares (117.983.596 euros), se centran sobre todo en sanidad, alimentos, logística y cobijo, y han sido trazadas por la ONU en colaboración con todas sus agencias y con organizaciones no gubernamentales como Save the Children o Relief International.
Jan Egerland, subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, que ha visitado durante dos días algunas de las regiones alcanzadas por los proyectiles israelíes, explicó que lo ideal sería "un cese de hostilidades", pero ante el temor a que no pueda lograrse la ONU ha lanzado este llamamiento urgente.
Según Egerland, también es prioritario abrir "corredores de ayuda", tanto por mar, hacia los puertos de Beirut, Trípoli (norte) y Sidón (sur), como por tierra, para poder unir Beirut con la frontera norte -para poder encaminar la ayuda- y con las ciudades sureñas de Sidón y Tiro, ambas en el sur, la región más castigada por los bombardeos.
Como quiera que es Israel el que tiene que autorizar esos corredores, Egerland dijo que la ONU ya ha entablado conversaciones con las autoridades israelíes de Defensa y que ha habido "progresos", sin ofrecer otras precisiones.
Egerland subrayó que la situación de la población del sur y del valle oriental de la Bekaa, los más afectados por los bombardeos, "es muy preocupante", y detalló que hay miles de personas viviendo en escuelas donde -puso como ejemplo- mil personas tienen que compartir seis letrinas.
También alertó sobre la crítica carencia de gasolina y gasoil tras el bombardeo de los depósitos por Israel, que está inutilizando generadores eléctricos y afectando a buena parte del suministro de toda clase en el país, causando además alzas del 600 por cien en el precio del azúcar o del 400 por cien en el de las bombonas de gas doméstico.
"Es imperativo que todas las partes en el conflicto, en particular el ejército israelí, respeten las leyes humanitarias y provean de acceso completo y seguro a los trabajadores humanitarios por tierra, mar y aire para permitirles llegar a las poblaciones más vulnerables del Líbano", se lee en el llamado urgente.
El documento de la ONU también critica a Hezbolá por tomar como objetivo de sus ataques la población civil del norte de Israel, pero Egerland lo separó por completo de la actuación del Gobierno libanés, que calificó de "ejemplar" en su cooperación con los organismos humanitarios y en su asistencia al pueblo libanés.