MOSCÚ, Rusia, jul. 25, 2006.- El presidente venezolano, Hugo Chávez, inició este martes en Volgogrado, la antigua Stalingrado, una visita a Rusia en la que se espera la firma de un contrato para el suministro de 60 aeronaves de combate rusas a Venezuela, cuya venta superará los mil millones de dólares, según fuentes oficiales rusas. Chávez llegó a esta ciudad situada orillas del Volga, escenario de una de las más cruentas batallas de la Segunda Guerra Mundial, para reunirse con las autoridades locales y visitar el parque industrial de la urbe, en particular, su fábrica de tractores.
El avión del presidente venezolano, procedente desde la vecina Bielorrusa, aterrizó a las 15.45 hora local (11.45 GMT) en el aeropuerto de Volgogrado, donde le ofrecieron el pan y la sal, los símbolos de la hospitalidad en Rusia.
La visita del mandatario venezolano ha suscitado la expectación de los medios de comunicación rusos, que han centrado sus comentarios en las prometedoras perspectivas de las ventas de armamento ruso a Venezuela.
"Hermandad de armas: Hugo Chávez trae pedidos para la industria militar rusa", tituló hoy el diario "Vremia Novostéi", mientras que "Novie Izvestia" destacó que "no todos los días Rusia firma un contrato de venta de aeronaves por más de mil millones de dólares".
Esa fue la cantidad en la que el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Ivanov, cifró el monto del contrato para el suministro de treinta cazas Sujói Su-30 y otros tantos helicópteros rusos para las Fuerzas Armadas de Venezuela que se prevé firmar durante la visita.
El presidente venezolano acudirá mañana a la ciudad de Izhevsk, capital de la república rusa de Udmurtia, a unos mil kilómetros al este de Moscú, sede de la planta Izhmash, un consorcio metal-mecánico donde se produce desde armamento hasta automóviles.
El producto más conocido de Izhmash son los fusiles Kaláshnikov, cuya fabricación Chávez quiere poner en marcha en Venezuela, que ya ha comprado a Rusia 100 mil unidades de esas armas.
Fuentes de la administración de Izhevsk dijeron que posiblemente Chávez, a quien un medio ruso bautizó como "comandante Chá", se reúna con Mijáil Kaláshnikov, el célebre armero ruso que diseñó el fusil que lleva su nombre.
El jueves, el jefe del Estado venezolano se reunirá en el Kremlin con el presidente ruso, Vladimir Putin, tras lo cual está prevista una comparecencia conjunta ante la prensa.
En vísperas de la visita de Chávez, la Cancillería rusa declaró que Venezuela es uno de los "socios clave" de Rusia en América Latina.
El portavoz de la diplomacia rusa, Mijaíl Kaminin, afirmó que las conversaciones bilaterales tienen como objetivo impulsar las relaciones económicas y comerciales, que en este año podrían aumentar "varias veces", agregó.
Kaminin destacó el desarrollo del sector de energía y combustible como una de las prioridades de cooperación entre ambos países y calificó de "bastante exitosa" la colaboración militar y técnica que, según dijo, "se ajusta estrictamente" a lo establecido por el derecho internacional.
Fuentes de la embajada venezolana en Moscú señalaron que el Gobierno venezolano está interesado también en comprar aeronaves de pasajeros Il-96 y aviones militares de instrucción Yak-130.
Asimismo, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Venezuela manifestó su interés en sistemas rusos de defensa antiaérea y en piezas de artillería.
La agenda oficial de Chávez también incluye reuniones con el presidente de la Cámara de Diputados, Borís Grizlov, y la directiva de la Cámara de Comercio de Rusia.
INTERESADO CHÁVEZ EN CONSTRUIR UNA FÁBRICA DE TUBERÍAS
Por otra parte, Chávez manifestó hoy su interés en firmar un acuerdo con Rusia para la construcción en su país de una fábrica de tuberías que permita tender el Gasoducto del Sur.
"Estamos dispuestos a firmar un acuerdo para la construcción de una fábrica que operaría con acero venezolano y con tecnología rusa", aseguró Chávez tras su encuentro con el director de la Compañía Metalúrgica de Tuberías de Rusia, Dmitri Pumpianski.
Chávez, que inició hoy en Volgogrado, antigua Stalingrado, su segunda visita de trabajo a Rusia, afirmó que Venezuela "va a tender un gasoducto que cruzará toda América del Sur y necesita tuberías", informó la agencia Interfax.
El Gasoducto del Sur cruzará Brasil y tendrá ramales hacia Argentina, Uruguay y Paraguay.
El presidente venezolano, que calificó de "estratégicas" las relaciones con Rusia, también se reunió con el presidente de la petrolera Lukoil, Vagit Alekperov, la primera del país tras la caída en desgracia de Yukos.
Chávez, que se mostró a favor de profundizar la cooperación con Rusia en las esferas militar, metalúrgica y energética, también manifestó gran interés en "construir una fábrica de fusiles Kaláshnikov".