BEIRUT, Líbano, jul. 25, 2006.- Escapando de la guerra 100 familias llegaron hasta un orfanato ubicado en la ciudad de Sidón, al Sur del Líbano. La mayoría son mujeres, niños y ancianos. Los hombres se quedaron en los pueblos para luchar contra el Ejército israelí. Provienen de poblados que en su mayoría han quedado totalmente arrasados, lo perdieron todo menos la dignidad, como decía una mujer refugiada: “Israel, no tiene porque sacarnos de aquí, es nuestra tierra, nuestro país. Lo hacen porque somos musulmanes”.
Cuentan con servicios básicos sin tener esperanza en un futuro mejor.
La guerra entre Hezbolá e Israel ha desplazado hasta ahora a por lo menos hasta 700 mil personas, gran parte de ellas que tendrán que ser reubicadas cuando pase esta crisis, inclusive las Naciones Unidas han calculado que para salir de la emergencia humanitaria será necesario una ayuda inicial de 150 millones de dólares.
Otra mujer muestra un periódico con fotografías de niños huyendo de las bombas. Son civiles que han tenido que escapar.
El camión en el que viajaban estos niños fotografiados fue posteriormente bombardeado.
Hasta este momento toda la ayuda humanitaria que recibe este centro de refugiados es únicamente enviada por las autoridades de este orfanatorio o también por dos asociaciones libanesas que ayudan en esta región, ya que toda la asistencia humanitaria enviada por Naciones Unidas se ha quedado en Siria o simplemente llega sólo hasta Beirut.