QANA, Líbano, jul. 30, 2006.- Al menos 56 personas, incluidos por lo menos 27 niños, murieron este domingo a consecuencia de un ataque de aviones israelíes en esta aldea del Sur de Líbano, en lo que representó la ofensiva más mortífera en 19 días de enfrentamientos, dijeron las autoridades. Funcionarios libaneses, enfurecidos, cancelaron una visita prevista de la secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, en un hecho que sumó un obstáculo más a los esfuerzos por lograr un alto al fuego.
Rice, quien se encuentra en Israel, regresará a Washington anticipadamente debido a la crisis, dijeron fuentes allegadas. La secretaria de Estado tenía previsto partir de Israel el lunes pero lo hará el domingo a fin de comenzar a redactar una resolución de la ONU que ponga fin a la crisis, añadieron las fuentes.
Unas horas después de que los misiles israelíes destruyeron varias viviendas en las que dormían decenas de residentes en la aldea de Qana, que el ejército israelí considerada una base de lanzamiento de los cohetes de Hezbolá, funcionarios libaneses dijeron que habían cancelado la visita esperada de Rice a Beirut.
Los funcionarios condicionaron la visita a la suspensión de las hostilidades.
El primer ministro Fuad Saniora dijo que Líbano sólo estaría abierto a discutir un alto al fuego "inmediato e incondicional", en un aparente rechazo al paquete de paz propuesto por Estados Unidos. Saniora exigió también una "investigación internacional sobre las matanzas israelíes en Líbano".
Rice dijo en Jerusalén que se sentía "profundamente entristecida por la terrible pérdida de vidas inocentes" en Qana, pero no pidió un cese inmediato de los ataques. Indicó sin embargo que "deseamos un cese del fuego a la mayor brevedad posible".
Numerosos manifestantes indignados por el ataque irrumpieron en el edificio principal de las Naciones Unidas en Líbano, donde quemaron banderas del organismo mundial y de Estados Unidos.
Medio millar de manifestantes se concentró frente al edificio, que se encontraba vacío. Algunos rompieron el cerco policial, rompieron las ventanas del inmueble y entraron en éste.
Afuera, la multitud coreó consignas contra Israel y Estados Unidos y criticó a los gobiernos árabes por no hacer lo suficiente para detener el bombardeo de 19 días emprendido por Israel sobre Líbano.
Sin embargo, el primer ministro israelí Ehud Olmert dijo que su país no tenía prisa por lograr un alto al fuego sin alcanzar antes su meta de diezmar al Hezbolá.
"Creo que debe estar claro que Israel no tiene prisa por tener un cese al fuego antes de que alcancemos una situación en la que podamos decir que hemos logrado las metas centrales que nos hemos fijado", dijo Olmert.
Olmert dijo que Qana era usada como base de Hezbolá para lanzar cohetes contra Israel.
Cuando la emisora de televisión Al-Yazira preguntó al ministro de Defensa del Líbano Elias Murr si estaba de acuerdo con los comentarios israelíes de que Hezbolá estaba disparando misiles desde Qana, respondió, "¨Qué espera que diga (el gobierno de) Israel? ¨Acaso va a decir que asesinó a 40 niños y mujeres?"
Funcionarios israelíes han dicho que quieren derrotar a la guerrilla del Hezbolá, que controla el sur de Líbano, o al menos lograr el repliegue de la milicia, lejos de la frontera, que sería entonces patrullada por una fuerza internacional de paz.
El ataque israelí más reciente fue al parecer una represalia por el lanzamiento de misiles de Hezbolá hacia Israel. Trabajadores de defensa civil dijeron que incluso 50 civiles, quienes buscaban refugio en un edificio que se derrumbó, murieron por el ataque en Qana.
Los cadáveres de al menos 27 niños fueron hallados entre los escombros, dijo Abú Shadi Yradi, un funcionario de defensa civil en el lugar. Por lo menos 35 cadáveres fueron recuperados.
"Dios tenga piedad de esos niños. Vinieron aquí para huir de la lucha. Ellos están asesinando niños para poner a los combatientes de rodillas", gritó Mohamed Ismail, uno de los numerosos aldeanos que estaba revisando entre los escombros para sacar cadáveres y sobrevivientes.
Hasta ahora, unos 458 libaneses habían muerto en los ataques israelíes, entre ellos unos 30 combatientes de la milicia islámica Hezbóla, según las autoridades libanesas. Eso no incluye a los 50 muertos del domingo. Treinta y tres soldados israelíes han muerto en lucha contra Hezbolá.
Y ataques con cohetes lanzados por Hezbolá han matado a 19 civiles israelíes, dijo el ejército.
La radio israelí informó que 40 misiles del Hezbolá cayeron en el norte de Israel, la madrugada del domingo. Oficiales militares ¿señalaron que los proyectiles fueron lanzados desde Qana.
Médicos de Israel dijeron que cinco israelíes resultaron lesionados por los ataques.