JERUSALÉN, Israel, jul. 31, 2006.- El Gabinete de Seguridad israelí, encabezado por el primer ministro, Ehud Olmert, decidió este lunes extender las operaciones militares por tierra en el Sur del Líbano contra el grupo chiíta Hezbolá, informó la edición electrónica del diario "Haaretz". El plan adoptado esta madrugada por el gabinete prevé que el Ejército israelí llevará a cabo nuevas operaciones en las aldeas y localidades del Sur del Líbano sobre las que se tenga constancia de que sirven de base a las milicias de Hezbolá.
En un discurso ante los alcaldes de las ciudades del Norte de Israel, que son las que están sufriendo los ataques con cohetes de Hezbolá, Olmert fue tajante al afirmar que "no hay alto el fuego y no habrá alto el fuego en los próximos días".
"El Ejército sigue luchando por aire, mar y tierra y en estos momentos brigadas del Ejército avanzan en el sur de Líbano para eliminar las infraestructuras del terror", mencionó Olmert.
El jefe del Gobierno israelí reiteró que la ofensiva militar no se detendrá hasta alejar a Hezbolá de la frontera con Israel y recuperar a los soldados israelíes cautivos en Líbano desde el pasado 12 de julio, cuando fueron capturados por milicianos del grupo chiíta.
"La guerra terminará cuando la amenaza (del disparo de cohetes desde Líbano) haya desaparecido, nuestros soldados capturados vuelvan a casa sanos y salvos, y vosotros podáis vivir en paz y seguridad", informó Olmert ante los alcaldes.
En su discurso, Olmert subrayó que Israel lucha por su existencia y sus habitantes por vivir vidas normales.
"No renunciaremos a nuestro derecho a vivir vidas normales", apuntó el primer ministro.
Asimismo, alabó a los "valientes soldados" e instó al pueblo israelí, en particular aquellos víctimas de los ataques de Hezbolá, a mostrar "paciencia y determinación".