GAZA, jul. 31, 2006.- El Líbano tiene todos los encabezados pero en esta nueva guerra existen dos frentes, y el otro es este: La Franja de Gaza, conocida en el folklor palestino como la cárcel más grande del mundo con sólo 40 kilómetros de largo por 10 de ancho, sus residentes rara vez han salido de aquí en sus vidas. Desde el secuestro de un soldado israelí por parte del grupo militante Hamas en junio, los ataques no han cesado, la destrucción puede verse por todos sitios.
Poco después Líbano sufriría la misma suerte, pero Gaza comenzó primero. Mientras el resto del mundo sigue con atención lo que suceden el Líbano, la otra realidad, el otro frente es en la Franja de Gaza donde en poco más de un mes de confrontaciones cerca de 200 personas han perdido la vida.
Muchos de ellos han sido militantes armados, pero mujeres, ancianos y niños también han perecido. Esto no es todo, los palestinos se sienten emocionalmente conectados con el Líbano y las camarillas de Hezbolá.
Ahmad Bahar, líder político del grupo habla de tener la misma sangre que el Líbano y hace un llamado a todos los árabes a levantarse en armas.
Otro líder de Hamas nos dice que: “Israel está tomando ventaja de lo que sucede en el Líbano y de que la atención de los medios está puesta allá para hacer lo que quiera en Gaza pero que los palestinos seguirán luchando”.