JERUSALÉN, Israel, ago. 1, 2006.- El primer ministro israelí, Ehud Olmert, advirtió este martes de que "nunca" prometió que la ofensiva en el Líbano fuese a poner fin a la amenaza que suponen para el norte de Israel los cohetes de Hezbolá. "Nunca hemos prometido que el fin de esta guerra se producirá cuando no haya más amenazas de cohetes contra Israel. Tampoco lo ha hecho el ministro de Defensa, ni el Ejecutivo, ni yo he prometido que Israel no estará al alcance de ningún cohete", recalcó durante un discurso en una base militar.
"Estaremos de acuerdo en alcanzar un alto el fuego cuando sepamos con certeza que la situación sobre el terreno es diferente de la que condujo a esta guerra", reiteró.
Olmert subrayó que cada día de lucha en el Líbano ayuda a erosionar la fuerza militar de la organización chiíta libanesa Hezbolá y que la guerra en ese país "no se puede juzgar por el número de misiles disparados contra Israel".
Durante los últimos días han surgido críticas en Israel desde diversos sectores que culpan al Ejecutivo de que las Fuerzas Armadas no hayan logrado impedir los ataques de la milicia chií con cohetes contra suelo israelí.
Desde que estallaron las hostilidades el pasado día 12, al menos veinte civiles y 36 soldados israelíes han muerto como consecuencia de los ataques armados de Hezbolá y la campaña militar en el sur del Líbano.
Asimismo, al menos 828 libaneses, en su mayoría civiles, han perdido la vida durante la ofensiva israelí, según el Gobierno del país árabe.