NUEVA YORK, Estados Unidos, ago. 2, 2006.- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Kofi Annan, respaldó la postura unificada de la Unión Europea (UE) para resolver la crisis de Líbano y desconvocó por segunda vez una reunión para debatir el envío de una fuerza multinacional. El portavoz de la ONU, Ahmed Fawzi, manifestó que Annan dio la bienvenida al comunicado emitido el martes por la Unión Europea (UE), "que apoya esencialmente los mismo puntos de vistas que tiene el secretario general".
"La UE ahora está hablando el mismo lenguaje. Primero debe haber un cese inmediato de las hostilidades, seguido de un alto el fuego. Ahora tenemos un frente europeo unido", destacó.
Tras una reunión de emergencia, los 25 países de la UE emitieron ayer un comunicado conjunto para hacer un llamamiento a un cese de las hostilidades entre Israel y las milicias Hezbolá, que sería el preludio de un alto el fuego permanente y de un plan político para resolver la crisis del Líbano.
El despliegue de una fuerza multinacional en el sur del Líbano requerirá como condición previa que haya un acuerdo político entre las partes, según la postura de la UE.
El portavoz de la ONU anunció además el aplazamiento indefinido y por segunda vez de una reunión para debatir el despliegue de una fuerza multinacional, al alegar que es necesario primero clarificar un plan político para poner fin al conflicto.
"Todavía no se ha acordado un marco político que determinará el mandato de esta fuerza multinacional, por lo que es sensato postergar la reunión hasta que esto ocurra", indicó.
Francia, que ha sido mencionado como el país que podría comandar esta fuerza pacificadora, manifestó que no asistiría a la reunión por considerarla demasiado "prematura".
Además, otros países con potencial militar, como Estados Unidos, Reino Unido y Alemania, ya han expresado que no podrán contribuir por disponer ya de efectivos en otros conflictos como el de Irak y Afganistán.
En cambio, los gobiernos de Finlandia, Suiza, España o Turquía están considerando el envío de tropas, siempre y cuando haya una paz que preservar.
El embajador francés, Jean Marc de la Sabliere, ha expresado en varias ocasiones que primero debe haber un cese de hostilidades, ya que el mandato de la fuerza multinacional no debe ser desarmar a Hezbolá, ya que es un objetivo que se debe alcanzar políticamente.
Estados Unidos, que respalda a Israel y elude hablar de un cese de los enfrentamientos, considera que el primer paso es enviar una fuerza multinacional y luego que las partes acuerden un alto el fuego con carácter permanente.
El embajador de Estados Unidos, John Bolton, restó hoy importancia a las diferencias entre su país y Francia, y dijo que el desacuerdo radica en "la naturaleza del cese de las hostilidades y en cómo hacer que sea permanente".
"Lo que estamos discutiendo ahora, entre los miembros del Consejo de Seguridad, es cómo establecer un marco para los fundamentos políticos que conduzcan a un alto el fuego sostenible", señaló.
Insistió en la necesidad del envío de un operativo internacional, y no descartó la alternativa de que haya "dos diferentes tipos de fuerzas para dos fases diferenciadas del proceso".
De momento, se encuentran estancadas las negociaciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, a la espera que Estados Unidos proponga un proyecto de resolución rival al propuesto por Francia, que es el único que hay sobre la mesa.
El documento francés aborda el cese de hostilidades, la liberación de prisioneros, la creación de una zona de seguridad, y la implementación de la resolución 1559, que contempla, además del desarme de Hezbolá, que el gobierno del Líbano extienda la autoridad a todo su país.
Estados Unidos anticipó que esta semana habría una reunión ministerial de los cinco miembros permanentes del Consejo, EU, Reino Unido, Francia, Rusia y China, pero por el momento aún no se ha establecido la fecha.
Mientras la ONU, informó que al menos 700 libaneses han muerto por los ataques israelíes, de los cuales una tercera parte son niños, mientras que en el bando israelí han muerto 59, la mayoría soldados.