CARACAS, Venezuela, ago. 3, 2006 .- El presidente venezolano, Hugo Chávez, reveló este viernes su intención de instalar un sistema antiaéreo de defensa, y aseguró que ya vio varios de esos equipos durante sus recientes visitas oficiales a Rusia, Bielorrusia e Irán.
Chávez dijo que en Rusia y Bielorrusia observó "un maravilloso sistema de defensa antiaéreo", y explicó que los equipos instalados en Irán "detectan el blanco a 200 kilómetros, y vienen con misiles que salen guiados por el calor de los motores".
"Vamos a instalar en Venezuela un sistema de defensa aérea. Avión que venga a tratar de violar el suelo venezolano sería derribado 100 kilómetros antes de entrar, vamos a blindar a Venezuela para defendernos de cualquier intento de agresión", aseguró Chávez.
El presidente regresó hoy de madrugada a Venezuela tras una gira de 14 días que lo llevó en visitas oficiales a Argentina, Bielorrusia, Rusia, Irán, Vietnam y Mali, y en el marco de la cual también realizó breves contactos en Portugal, Qatar y Benin.
En Rusia, los gobiernos de Chávez y del presidente ruso, Vladimir Putin, firmaron los contratos para la compra-venta de 24 aviones cazas Sukhoi 30 y unos 50 helicópteros artillados por unos 2.000 millones de dólares, según datos oficiales rusos.
En el 2005 Venezuela compró a Rusia 100 mil fusiles AK-103, de los que 30 mil fueron entregados en junio pasado, y 10 helicópteros militares de los modelos Mi-17, Mi-26 y Mi-35, tres los cuales llegaron al país en febrero pasado.
El contrato de compraventa de los fusiles incluyó una cláusula de "transferencia de tecnología", por lo que se ha anunciado la instalación en Venezuela de una fábrica de ese armamento que estaría en funcionamiento en el 2009, según fuentes castrenses.
El año pasado Venezuela también compró a dos empresas españolas diez aviones y ocho embarcaciones militares por unos mil 700 millones de euros (dos mil 159 millones de dólares).
Estados Unidos criticó las compras venezolanas de armamento a Rusia y España, y expresó su "preocupación" porque esos equipos fuera a parar en manos de los irregulares colombianos.
Chávez opinó que esa reacción estadounidense es una manifestación "imperialista" y una demostración de que Washington quiere "desarmar" a Venezuela para luego intentar una "invasión" del país, que es el quinto exportador mundial de crudo y cuarto abastecedor de EU.