HAIFA, Israel, ago. 4, 2006.- Nuevamente Hezbolá lanzó cerca de 200 misiles hacia las ciudades del norte de Israel matando a tres civiles inocentes. Sumados a los ocho del día anterior, esta semana se convierte en la más sangrienta para Israel. Esto porque además de civiles, otros tres soldados murieron el viernes en enfrentamientos directos con militantes de Hezbolá, dentro del Líbano.
La cifra total de israelíes muertos en 24 días de conflicto se ha elevado a setenta, 29 de ellos civiles y 42 soldados.
Los cuestionamientos sobre la campaña militar están comenzando a multiplicarse en vez de reducirse con el pasar de los días.
Israel parece también ir en una carrera contra el tiempo. Las discusiones diplomáticas para crear una resolución en las Naciones Unidas lo antes posible se están acelerando y quiere alcanzar sus objetivos antes de tener que aceptar un cese a las hostilidades.
Por ello los bombardeos no han cesado e Israel parece estar retando al líder de Hezbolá, Hasan Nasralá, al haber intensificado sus ataques sobre Beirut. La advertencia de que si esto sucedía, la milicia lanzaría mísiles contra la capital Tel Aviv, está en píe.
Poco antes de la media noche, hora local, tres misiles alcanzaron la ciudad de Hadera, ubicada a 75 kilómetros de la frontera. Sólo hubo dos heridos, pero el líder Nasrala se acerca peligrosamente a la capital.