BEIRUT, Líbano, ago. 5, 2006.- El secretario de Estado estadounidense para Asuntos de Oriente Medio, David Welch, aseguró este sábado que su país desea un "acuerdo marco" que ponga fin a la "terrible violencia" que desde hace más de tres semanas sacude el Líbano. Welch llegó esta mañana a Beirut, escasas horas después de que Israel lanzara uno de sus ataques más intensos contra el Sur libanés desde que el pasado 12 de julio iniciara su guerra contra el grupo chiíta libanés Hezbolá.
"Queremos apartar para siempre esta terrible violencia de la que hemos sido testigos en las pasadas tres semanas", dijo el diplomático estadounidense a los periodistas tras su entrevista con el primer ministro libanés, Fuad Siniora.
"Creo que, con un último marco político apoyado por una fuerza internacional y la ayuda de las fuerzas libanesas, podremos todos juntos trabajar con el pueblo libanés para hallar un mejor futuro", agregó.
Las palabras de Welch parecen confirmar la noticia de que Estados Unidos y Francia han logrado limar gran parte de sus diferencias y caminan ya por la senda del consenso.
París insiste en que la Fuerza Provisional de la Organización de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL), que actualmente está en el Sur del país, sea la que supervise el alto el fuego apoyada por el Ejército libanés mientras que la Administración norteamericana defiende que Israel se quede en el sur hasta que llegue el nuevo contingente de interposición.
El Líbano, por su parte, ha reiterado que sólo aceptará una fuerza de paz con mandato de Naciones Unidas apoyada por el Ejército nacional.
Antes de su reunión con el jefe del Gobierno, Welch tuvo un largo encuentro con el presidente del Parlamento libanés, el chiíta Nabih Berri, quien desde que estallara el conflicto se ha convertido en el interlocutor de Hezbolá.
Fuentes del Palacio de Ain Tine indicaron que ambos responsables analizaron la situación en el Sur del país y los requisitos para un pronto alto el fuego.
Aunque no ha trascendido el contenido de la conversación con Siniora, fuentes citadas por televisiones libanesas filtraron que el primer ministro insistió en la necesidad de actuar de acuerdo al plan de siete puntos que presentó días atrás.
En el mismo, se exige un alto el fuego inmediato y la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano antes de que se despliegue el Ejército libanés y la fuerza internacional de interposición bajo mandato de la ONU.
Mientras Welch conversaba con Siniora, cientos de personas se manifestaron contra Estados Unidos en el centro de la capital libanesa.
Rodeados por decenas de efectivos antidisturbios, los congregados tiñeron el cielo de blanco y rojo, colores de la bandera libanesa y de amarillo, color del pendón de la Resistencia Islámica, brazo armado de Hezbolá.
"Estamos aquí para pedir que Bush sea juzgado por crímenes de guerra. No queremos ver por aquí a Estados Unidos, país que se dedica a destruir y apoya a los sionistas", dijo a Ali Saibe, vecino de los barrios del Sur de Beirut.