BERLÍN, Alemania, ago. 16, 2006.- La Fundación Nobel ha rechazado llamados para revocar el premio al novelista alemán Gunter Grass, luego que hizo revelaciones sobre su pasado nazi durante la Segunda Guerra Mundial cuando era un adolescente. La fundación con sede en Estocolmo, Suecia, dijo que las decisiones de los premios son irreversibles.
La Fundación Nobel ha negado que se pueda retirar el Premio de Literatura 1999 al escritor alemán por su reciente confesión de que pertenecía a las Waffen SS en su juventud.
Según el director de la Fundación, Michael Sohlman, "la concesión del premio es definitiva. Nunca ha ocurrido que se haya retirado un premio" de acuerdo con una declaración aparecida en la versión "online" del diario "Dagens Nyheter".
Sohlman recordó las campañas que hubo anteriormente en casos concretos, como la concesión del Nobel de la Paz 1994 al presidente de la Organización para la Liberación de Palestina, Yasser Arafat, y a los políticos israelíes Simón Peres e Isaac Rabin.
El director de la Fundación aludió, además, al Nobel de la Paz que se concedió en 1935 a Carl von Ossietzy, quien murió poco después de ser internado en un campo de concentración nazi.
"(Adolfo) Hitler se enojó tanto entonces, que quiso prohibir a los alemanes recoger premios Nóbel", evocó.
De hecho, el 87 por ciento de los alemanes considera que el autor de "El tambor de hojalata" no debería renunciar al Nobel, tal y como pidió el lunes el político socialdemócrata alemán Wolfgang B"rsen.
Por otra parte, el Consejo Central de los Judíos de Alemania ve en la confesión del autor una campaña publicitaria para su autobiografía, mientras se suceden las opiniones de todo tipo sobre el asunto.
Desde que el sábado pasado aparecieron las declaraciones del escritor alemán en el diario "Allgemeine Zeitung" de Francfort sobre su pasado nazi la polémica en Alemania y Polonia ha ido aumentando.
El propio laureado ha reiterado su "vergüenza" por su pasado en el Servicio Secreto.
En un avance de una entrevista difundida la noche del martes en la televisión alemana, Grass, de 79 años de edad, afirmó que "aquellos que quieran juzgarme que me juzguen".
En una entrevista al canal de televisión ARD, sostuvo que están haciendo en su contra un movimiento para poner en duda todo lo que ha hecho cuando " ...mi vida posterior estuvo marcada por la vergüenza", añadió.
El debate sobre el pasado nazi de una de las voces morales más respetadas en Alemania y Europa se produce cuando el escritor germano publicará sus memorias en las cuales dará mayores detalles sobre la inesperada confesión.
Grass trató de explicar porque antes no lo había revelado, "no lo hice y tengo que vivir con eso (...)"
"Ciertamente estaré oyendo acusaciones sobre eso por un largo tiempo. Lo único que puedo decir es que yo trabajé en esa pregunta en este libro y todo lo que tengo que decir sobre el tema esta en él".
El escritor hizo referencia a su autobiografía "Beim Haeuten der Zwiebel" ("Pelando la cebolla"), que saldrá a la venta el 1 de septiembre.
"En este libro eso es un tema, trabajé tres años en él y ahí está todo lo que quiero decir al respecto. El que quiera juzgar que juzgue", reiteró.