QUITO, Ecuador, ago. 16, 2006.- El aumento de la actividad del volcán Tungurahua, en el centro andino de Ecuador, obligó de nuevo a la evacuación de los vecinos de las poblaciones cercanas, muchos de los cuales habían regresado a sus casas tras el desalojo del mes pasado. Juan Salazar, alcalde de Penipe, uno de los municipios afectados por el volcán, declaró a medios de comunicación locales que la actividad del Tungurahua aumentó a las 8:25 de esta mañana (13.25 GMT) y que se han visto obligados a evacuar a los vecinos de localidades como Bilbao y Puela.
Salazar precisó que el volcán, que se encuentra cubierto de nubes, expulsa desde la mañana flujos piroclásticos (material candente) y una columna incesante de ceniza, muy peligrosa para la salud de personas y animales, y mortal para la vegetación de la zona.
La actividad, que había decrecido en los últimos días, es ahora muy fuerte e incesante tanto en el interior del volcán como en sus manifestaciones exteriores, agregó Salazar.
El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica confirmó que la actividad del volcán había aumentado y que preparaban un informe detallado sobre la situación.
El pasado 14 de julio, el Tungurahua tuvo un fuerte aumento de actividad que obligó a desalojar las pequeñas poblaciones que se asientan en sus faldas, como Bilbao, Puela y Cusua, situadas a pocos kilómetros del cráter donde residen varios miles de personas.
Muchos de los evacuados, instalados en refugios habilitados en iglesias, escuelas y centros comunales de las proximidades, habían regresado a sus casas de las que ahora han tenido que ser desalojados de nuevo.
En la zona de peligro del volcán se asienta la ciudad de Baños, una de las principales localidades turísticas de la región andina ecuatoriana, en cuya área viven cerca de 20 mil personas.
El Tungurahua empezó su actual periodo de erupción en 1999 y, desde entonces, ha intercalado periodos de gran actividad con otros de relativa calma, en un proceso que puede durar meses o años.