Fallece siamesa guatemalteca después de ser separada



por: Agencia
Fuente: AP




Muere Ángela Corina, una de las siamesas separadas en Guatemala; su hermana, Leticia se encuentra en terapia intensiva






GUATEMALA, Guatemala, ago. 16, 2006.- Angela Corina Piló, una de las siamesas guatemaltecas separadas quirúrgicamente por un grupo de cirujanos en esta capital murió poco tiempo después de terminada la operación, informó su médico tratante.

"Comenzó a manifestar problemas postoperatorios y falleció a las 19:00 hrs. (02:00 GMT). Su hermana, Ángela Leticia, está en terapia intensiva", dijo el jefe de la sección de recién nacidos del hospital, Carlos Manuel Pérez.

"Ángela Leticia está bien, tomando en cuenta que fueron 12 horas de operación, una cirugía grande para cualquier ser humano. Sus signos vitales están bien y ahora solo queda esperar a que se estabilice y que no presente complicaciones como hemorragias e infecciones", añadió Pérez.

La menor murió luego de sufrir dos paros cardiorrespiratorios momentos después de concluida la operación, informó el jefe de neonatología del hospital Roosevelt, Mario Herrera.

Los pronósticos de sobrevivir a la operación son de 30 por ciento para Ángela Leticia.

Ángela Corina murió debido a que su corazón no se había terminado de formar durante la gestación. Antes de la operación, su función cardiaca dependía un 100 por ciento de su hermana, por lo que lo que ahora vemos era de esperarse", añadió Herrera.

La menor tenía solo una aurícula y un ventrículo, mientras que los corazones normales tienen dos de cada una de esas cavidades.

Ángela Leticia, la menor con algunas posibilidades de sobrevivir, tendrá un periodo de convalecencia de unas tres semanas antes de que se decida si hay que volverla a operar. Permanece en unidad de cuidados intensivos de pediatría del Hospital Roosevelt.

Aunque la etapa de separación quirúrgica comenzó al mediodía, las siamesas estaban en la sala de operaciones desde la madrugada.

Las siamesas nacieron en el seno de una familia campesina el 23 de junio en una remota aldea del departamento de Sololá, ubicado a unos 100 kilómetros al Oeste de la capital.

Unidas por el abdomen y parte del pecho, compartían el hígado, el esternón y las costillas. Al ver su condición, los médicos del hospital regional de esa localidad las remitieron al Hospital Roosevelt, uno de los dos principales del país.

El costo de la operación, unos 60 mil dólares, fue financiado por donaciones y colectas como la realizada en una cena organizada por la esposa del presidente de Guatemala.

El martes, un sacerdote católico, la fe que profesa la madre, acudió al hospital para bautizarlas. En tanto que un pastor evangélico, iglesia a la que pertenecen los abuelos paternos, oró por las menores horas antes de que comenzara la intervención.

"Lo último que uno pierde es la esperanza y la fe, sé que una de ellas esta muy malita, pero Dios puede hacer el milagro", dijo el padre de las siamesas antes de la operación, Gensoslao Piló.

La intervención se hizo mientras la consulta externa del hospital Roosevelt permanecía cerrada debido a una huelga de médicos.

El sindicato de médicos de ese hospital, que exige al gobierno abastecer mejor los centros asistenciales, amenazó con cerrar el área de atención de emergencia si no se alcanzaba un acuerdo el miércoles.

Es la segunda operación de este tipo que se hace en la historia reciente de Guatemala. "Hubo otra que hicieron en 1983 en otro hospital en la que sólo sobrevivieron 24 horas las niñas", dijo Pérez. El médico había atendido a las menores desde que llegaron a ese centro asistencial el 25 de junio.

En 2001 nacieron otras siamesas, conocidas como "Las Mariítas", quienes fueron separadas con éxito en un hospital de Los Ángeles.



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