ROMA, Italia, ago. 20, 2006.- El Papa Benedicto XVI ha invocado este domingo a la Virgen para que "otorgue la paz verdadera y firme al mundo entero" durante al oración del Angelus, pronunciada en su residencia de verano en la localidad italiana de Castelgandolfo. Ante miles de peregrinos, Joseph Ratzinger celebró el Angelus y recordó que hoy se celebra en el calendario católico el día de San Bernardo, a quien calificó de "gran doctor de la Iglesia", que vivió a caballo de los siglos XI y XII.
"Se advierte en cada escrito suyo el eco de una rica experiencia interior, que conseguía comunicar a los otros con una gran capacidad persuasiva", comentó el Pontífice.
Ratzinger recordó las recomendaciones de San Bernardo, quien se retiró a la edad de 25 años a un monasterio cisterciense para dedicarse a la contemplación.
"Hay que cuidarse, observa el santo, de los peligros de una actividad excesiva, cualquiera que sea la condición y el oficio que se hace, porque las muchas ocupaciones conducen a menudo a la 'dureza del corazón', 'no siendo otro que el sufrimiento del espíritu, el encogimiento de la inteligencia y la dispersión de la gracia", explicó Benedicto XVI.
Y añadió: "la amonestación vale para todo tipo de ocupaciones, incluidas aquellas inherentes al gobierno de la Iglesia". El Papa saludó después en varios idiomas a los peregrinos que se habían acercado hasta Castelgandolfo, a quienes deseó un buen domingo.